Un nuevo hecho de extrema violencia fue descubierto en la colonia Ampliación Valle del Paraíso, donde el cuerpo de un hombre con claras huellas de tortura fue localizado en un terreno baldío, envuelto en un escenario que apunta a un homicidio doloso de alto impacto. Autoridades policiales y ministeriales señalan que se trata probablemente de una ejecución por pugnas entre grupos criminales que se disputan el poder del sur de la ciudad de Puebla, aunque de manera inicial no se descartó ninguna otra línea de investigación.
Vecinos de la zona alertaron a las autoridades tras percatarse de la presencia de un masculino tirado entre la maleza. Al arribar al sitio, confirmaron que se trataba de un hombre sin signos vitales, por lo que el área fue acordonada en espera de las diligencias ministeriales correspondientes.
El cuerpo presentaba múltiples signos de violencia. La víctima estaba amordazada, con una bolsa de plástico negro en la cabeza, además de evidentes golpes en distintas partes del cuerpo, lo que hace presumir que fue sometido a tortura antes de ser privado de la vida. Paramédicos confirmaron que el hombre llevaba entre dos y tres días de fallecido.
El occiso fue identificado como Ulises C. R., de 28 años de edad, de oficio albañil y vecino de la misma colonia. De acuerdo con testimonios recabados en el lugar, el joven había sido reportado como desaparecido desde hacía varios días, y fue visto por última vez la tarde previa a su localización.
Llamó la atención de los vecinos el estado en el que fue encontrado el cuerpo. Aunque estaba desaparecido desde cuatro días antes, se presume que estuvo privado de la libertad y fue asesinado apenas unas horas antes de ser abandonado en el sitio en donde fue localizado.
Ulises vestía pantalón de mezclilla azul claro, sudadera en tonos blanco, azul y negro, cinturón negro y tenis blancos que incluso conservaban limpia la suela, detalle que ayudó a su pronta identificación. También se mencionó que tenía barba de chivo, tez blanca y complexión robusta.
Tras el hallazgo, se solicitó el apoyo de los servicios de emergencia y de personal ministerial para el levantamiento del cuerpo, además de iniciar un barrido en busca de cámaras de videovigilancia que permitan reconstruir la mecánica de los hechos y establecer quiénes abandonaron el cadáver en ese punto.
De manera preliminar, se presume que el crimen podría estar relacionado con un ajuste de cuentas entre grupos criminales que operan en el sur de la ciudad, aunque esta línea no ha sido confirmada oficialmente. Las autoridades no descartan ninguna hipótesis y mantienen abiertas todas las líneas de investigación.
Las indagatorias quedaron a cargo de la Coordinación General Especializada en Investigación de Homicidios Dolosos y peritos en criminalística, quienes buscan esclarecer el móvil del crimen, identificar a los responsables y determinar si este asesinato guarda relación con otros hechos violentos registrados recientemente en la zona.
El caso vuelve a encender las alertas entre los habitantes del sector, donde la violencia dejó de ser rumor para convertirse en una escena brutal a plena luz del día.