Una joven de 21 años resultó lesionada por impacto de arma de fuego mientras se encontraba en un jaripeo celebrado en la comunidad de San Diego La Mesa Tochimiltzingo, en un hecho que es investigado por las autoridades para determinar si se trató de una bala perdida y si guarda relación con el homicidio de un hombre ocurrido a escasa distancia del evento.
La lesionada fue identificada como Yesica V. C., vecina de la colonia La Pastora, en la misma comunidad. De acuerdo con la información disponible, la joven ingresó por sus propios medios a un hospital de Atlixco durante la madrugada, acompañada de su madre, luego de haber recibido un disparo en el abdomen del costado izquierdo.
Según el testimonio de la propia víctima, ella se encontraba en el jaripeo cuando comenzaron a escucharse detonaciones de arma de fuego. Al retirarse del lugar, fue cuando sintió el impacto del proyectil, sin poder precisar desde dónde se realizó el disparo ni quién lo accionó. Su estado de salud fue reportado como estable, aunque permanece bajo observación médica.
Este caso cobra especial relevancia porque, a tan solo unas cuadras del jaripeo y prácticamente en el mismo lapso, un hombre fue asesinado a balazos en calles de San Diego La Mesa. En ese punto se localizaron múltiples indicios balísticos, lo que confirmó que se trató de un ataque directo.
Parte de las investigaciones se centran ahora en determinar si la lesión sufrida por Yesica fue consecuencia indirecta de ese homicidio, es decir, si fue alcanzada por una bala perdida durante la agresión armada, o si se trató de un hecho distinto ocurrido en medio de la confusión generada por la fiesta patronal.
De manera preliminar, todo apunta a que la joven fue víctima colateral de la violencia, ya que no se reporta que tuviera algún conflicto previo ni relación directa con el ataque armado. Sin embargo, las autoridades continúan con las indagatorias para esclarecer plenamente lo ocurrido, establecer trayectorias de disparo y confirmar o descartar la conexión entre ambos hechos.
Lo sucedido vuelve a poner bajo la lupa la falta de controles de seguridad en eventos masivos, donde una sola ráfaga puede transformar una celebración en escenario de tragedia.











