Víctor, un hombre de 68 años de edad, perdió la vida la mañana de este jueves tras sufrir un infarto fulminante mientras circulaba en su bicicleta, frente a la terminal Azalia del sistema RUTA, al sur de la ciudad de Puebla. En un inicio, al quedar tendido en plena vía pública, se pensó que podría haber sido atropellado, versión que fue descartada tras la llegada de los servicios de emergencia.
Los hechos ocurrieron poco antes de las siete de la mañana, cuando peatones y usuarios del transporte público se percataron de que el hombre yacía inconsciente sobre el pavimento. De inmediato solicitaron apoyo de los cuerpos de emergencia, quienes arribaron al sitio para brindar atención prehospitalaria.
Al valorar al masculino, los paramédicos confirmaron que ya no contaba con signos vitales y que la causa del fallecimiento fue un paro cardiorrespiratorio. Durante la revisión, no se encontraron huellas de atropellamiento ni lesiones compatibles con un hecho de tránsito, lo que reforzó la hipótesis de una muerte natural.
Testigos relataron a las autoridades que Víctor se desplazaba en su bicicleta cuando, de manera repentina, se desvaneció y cayó al suelo. No hubo participación de otros vehículos ni personas en el momento del colapso, por lo que se descartó cualquier hecho delictivo.
La escena conmovió a quienes transitaban por la zona. Una persona colocó una veladora a un costado del cuerpo y otros ciudadanos ayudaron a cubrirlo de manera digna mientras se realizaban las diligencias correspondientes. Minutos después, arribaron familiares del hombre, quienes lo identificaron plenamente.
Tras confirmarse que se trató de una muerte por causas naturales, las autoridades permitieron que la familia se hiciera cargo del cuerpo a través de una empresa funeraria, con el fin de iniciar los servicios funerarios y las exequias correspondientes, sin que fuera necesaria una investigación penal.
La muerte de Víctor generó momentos de confusión y alarma entre los usuarios del transporte público, especialmente por la ubicación del cuerpo en un punto de alta afluencia. Sin embargo, con el avance de las diligencias quedó plenamente aclarado que no hubo violencia ni responsabilidad de terceros.












