Un robo a cuentahabiente se registró la tarde de este viernes en la colonia La Hacienda, al oriente de la ciudad de Puebla, donde un hombre fue despojado de 85 mil pesos en efectivo, además de un reloj, su cartera, llaves, una maleta con objetos personales y su teléfono celular, tras haber salido de una sucursal bancaria.
De acuerdo con la información recabada, el afectado, de nombre Francisco, acudió a una institución bancaria ubicada en Plaza Loreto para cambiar un cheque. Tras realizar la operación, salió del banco, comió en un negocio cercano y posteriormente se dirigió a un despacho de abogados, lugar donde fue interceptado por dos sujetos.
Al llegar frente al inmueble, los agresores lo amagaron y, en cuestión de minutos, lo despojaron del dinero que acababa de retirar, así como de sus pertenencias. Los responsables huyeron corriendo, sin que en ese momento se lograra su detención. El afectado describió a los asaltantes como dos masculinos jóvenes, delgados y de tez blanca.
Minutos después del atraco, el teléfono celular robado fue localizado apagado en inmediaciones de un puente de la zona de La Calera. Posteriormente, una mujer identificada respondió una llamada al dispositivo, indicando que había encontrado el equipo tirado y que lo encendió con la intención de que su propietario pudiera recuperarlo. Se acordó un punto para la entrega del celular, a donde acudieron familiares del afectado.
El caso presenta las características de un seguimiento previo, una modalidad delictiva recurrente conocida como “robo a cuentahabiente”, en la que los delincuentes vigilan a las víctimas desde el interior o las inmediaciones de los bancos y esperan el momento oportuno para cometer el atraco.
El afectado fue orientado para presentar la denuncia correspondiente, a fin de que se inicien las investigaciones y se analicen posibles rutas de escape, así como registros de cámaras de videovigilancia en la zona. Hasta el momento no hay personas detenidas, y el monto robado no ha sido recuperado.
Autoridades reiteraron el llamado a extremar precauciones al retirar grandes cantidades de dinero, evitar rutinas predecibles y, de ser posible, solicitar acompañamiento o apoyo al salir de las sucursales bancarias.