La violencia volvió a cobrar factura. María G. S., de 39 años de edad, falleció la madrugada de este martes en el municipio de Amozoc, luego de que su organismo no resistiera las secuelas del balazo que recibió el pasado 14 de febrero en la ciudad de Puebla.
De acuerdo con los reportes oficiales, alrededor de la 01:20 horas se recibió una llamada al número de emergencias donde familiares informaron que la mujer, quien había sido lesionada por arma de fuego días atrás, se encontraba inconsciente y con un deterioro evidente en su estado de salud.
Paramédicos acudieron al domicilio ubicado en la colonia IVI La Asunción, donde localizaron a María en posición decúbito supino. Tras la valoración inicial confirmaron que ya no contaba con signos vitales. De manera preliminar se indicó que presentaba un paro cardíaco, aunque sabe que esto fue a causa de
Los familiares relataron que el ataque ocurrió el 14 de febrero, cuando María se encontraba trabajando en su puesto de venta de flores, en la colonia El Salvador, en la capital poblana. Sujetos armados que viajaban en motocicleta dispararon contra ella y contra un hombre que también resultó lesionado. Uno de los proyectiles impactó a María en la espalda y salió a la altura del cuello, lo que obligó a una intervención quirúrgica de urgencia.
Tras varios días hospitalizada fue dada de alta; sin embargo, su recuperación nunca fue favorable. De acuerdo con las declaraciones que sus allegados dieron a la policía, comenzó a perder movilidad en las extremidades, dejó de hablar y presentó un deterioro progresivo que la llevó incluso a permanecer en ayuno prolongado.
La madrugada de este martes su cuerpo ya no resistió más.
Policías municipales de Amozoc actuaron como primeros respondientes y dieron parte a la autoridad ministerial para las diligencias correspondientes. El caso reabre la herida de aquel atentado y pone nuevamente sobre la mesa la violencia armada que sigue dejando víctimas, incluso días o semanas después del ataque inicial.













