El asesinato de la enfermera Blanca Cecilia Rojas Aguilar, ocurrido la semana pasada durante un asalto cuando regresaba del Hospital General de Tecamachalco hacia la ciudad de Puebla, destapó una problemática que desde hace tiempo vive el personal del sector salud: la inseguridad constante en las carreteras de la región.
Este lunes, trabajadores de hospitales de Tecamachalco y Tepeaca se manifestaron frente a Casa Aguayo para exigir justicia por su compañera y para denunciar públicamente que los robos, asaltos y agresiones en la carretera federal Puebla-Tehuacán son frecuentes, especialmente en el tramo que comprende Tepeaca, Tecamachalco y Amozoc.
Los inconformes señalaron que el personal médico y de enfermería suele salir de sus turnos entre las ocho de la noche y las diez y media, horario en el que deben recorrer tramos prácticamente a oscuras, sin alumbrado público y con muy poca presencia de patrullas, lo que los convierte en blancos fáciles de la delincuencia.
Trabajadores del Hospital General de Tecamachalco afirmaron que no es la primera vez que personal de salud es víctima de la inseguridad, ya que en distintas ocasiones compañeros han sido interceptados en carretera, golpeados y despojados de sus vehículos, tanto en la vía federal Puebla-Tehuacán como en la autopista Puebla-Orizaba.
Señalaron que el miedo es constante, pues al salir de sus turnos no tienen otra opción más que trasladarse por su cuenta, sin transporte institucional ni acompañamiento de seguridad, lo que los obliga a circular por zonas solitarias donde, dijeron, incluso han detectado vehículos sospechosos que simulan ser patrullas.
La protesta se realizó la tarde de este 23 de marzo en la zona de El Alto, donde cerca de 50 trabajadores de la salud colocaron cartulinas, veladoras y mantas para recordar a Blanca Cecilia y exigir que su caso no quede impune.
Durante la manifestación estuvo presente Columba Aguilar Rodríguez, madre de la enfermera asesinada, quien aseguró que hasta el momento no ha recibido información clara sobre el avance de las investigaciones y pidió que se castigue a los responsables.
Los compañeros de la víctima recordaron que Blanca Cecilia era una enfermera comprometida con su trabajo y lamentaron que, pese a dedicar su vida a salvar a otros, no contara con condiciones de seguridad para regresar a casa.
También señalaron que el personal médico atiende por igual a víctimas y agresores sin hacer distinción, por lo que consideran injusto que quienes trabajan para salvar vidas tengan que enfrentar el riesgo de perder la propia en el camino.
Los manifestantes advirtieron que, aunque la participación fue menor a la esperada, iniciarán un movimiento permanente para exigir mayor vigilancia en carreteras, mejores condiciones de traslado y medidas reales de seguridad para el personal de salud que labora en la región.















