Una repentina crecida del río Apulco terminó en tragedia en el municipio de Cuetzalan del Progreso, donde un adolescente de 14 años de edad, identificado como Brayan, perdió la vida tras ser arrastrado por la corriente.
De acuerdo con los reportes, el menor había acudido al río en compañía de familiares durante el jueves 2 de abril, en la localidad de Tajkuilol, perteneciente a la zona de Zacatipan. Lo que parecía una jornada tranquila cambió en cuestión de minutos.
Testigos señalaron que el nivel del agua comenzó a incrementarse de forma súbita, lo que obligó a los presentes a salir de inmediato para ponerse a salvo. Sin embargo, Brayan no logró reaccionar a tiempo y fue alcanzado por la corriente, desapareciendo entre el caudal.
Familiares solicitaron apoyo de manera urgente, por lo que se activaron los protocolos de búsqueda con la participación de rescatistas y personal de emergencia. Tras varias horas de labores, finalmente lograron localizar y recuperar el cuerpo del menor.
De acuerdo con las autoridades, el cadáver presentaba signos de ahogamiento y no tenía huellas de violencia, por lo que todo apunta a un accidente derivado de las condiciones del río.
El cuerpo fue trasladado al anfiteatro de la región para los trámites correspondientes, mientras que la Fiscalía tomó conocimiento del caso para las diligencias de ley.
Este lamentable hecho vuelve a poner en evidencia el riesgo que representan los ríos en temporada de lluvias o cuando se registran crecidas repentinas, incluso sin previo aviso, lo que puede sorprender a quienes se encuentran en sus márgenes.
Habitantes de la zona lamentaron profundamente la muerte del menor, mientras que autoridades hicieron un llamado a extremar precauciones al acudir a cuerpos de agua, especialmente en regiones serranas como Cuetzalan, donde las condiciones pueden cambiar de forma brusca.
La tragedia de Brayan enluta a una familia y deja una advertencia clara sobre los peligros de la naturaleza.

















