Lo que comenzó como un llamado de auxilio por violencia familiar terminó en un escenario de alto riesgo para policías municipales en la comunidad de San Baltazar Atlimeyaya, en el municipio de Tianguismanalco, donde un sujeto armado con machete y un grupo de pobladores agredieron a los uniformados, dejando como saldo dos agentes lesionados.
De acuerdo con los reportes, los hechos ocurrieron cuando una mujer solicitó apoyo a policías municipales, señalando que su esposo, en estado de ebriedad, la había agredido a ella y a sus hijos menores, por lo que temía por su vida.
Al acudir al domicilio señalado, los oficiales fueron recibidos por el presunto agresor, un hombre de complexión robusta, quien salió portando un machete y, sin mediar diálogo, atacó directamente a uno de los policías, provocándole una herida en la cabeza. Además, le lanzó un ladrillo que impactó en el rostro del uniformado.
La situación escaló rápidamente cuando un grupo de entre 40 y 50 personas se congregó en el lugar y adoptó una actitud hostil contra los elementos, sumándose a la agresión. Durante el enfrentamiento, otro policía resultó herido tras ser golpeado en la cabeza con una piedra.
Ante el riesgo de un linchamiento o una agresión mayor, los uniformados optaron por replegarse para salvaguardar su integridad, mientras solicitaban apoyo.
Los uniformados que resultaron lesionados son Jaime P. H. y Luis Fabián P. G., el primero recibió un machetazo en la cabeza y el otro presentó diversos golpes.
Los dos elementos lesionados fueron trasladados al Hospital General Gonzalo Río Arronte, ubicado en Atlixco, para recibir atención médica. Uno de ellos presentó una herida en la nuca provocada por arma blanca, además de lesiones en el rostro; el segundo sufrió un golpe en la cabeza por impacto de piedra.
Aunque los hechos ocurrieron el pasado 15 de abril, trascendió que la situación se manejó de manera interna debido a que las partes involucradas estarían en proceso de llegar a un acuerdo.
Este caso pone en evidencia los riesgos que enfrentan los cuerpos de seguridad al intervenir en conflictos familiares, especialmente cuando se combinan factores como el consumo de alcohol y la intervención de grupos numerosos que pueden volverse violentos.













