Momentos de tensión, tristeza y fuerte conmoción social se vivieron en la comunidad de El Carmen, en el municipio de Chilchotla, luego de que el cuerpo de una mujer fue retirado en pleno velorio por familiares que exigían que los servicios funerarios se realizaran en otro domicilio.
El caso se volvió viral en redes sociales después de que vecinos difundieron versiones sobre que “se habían robado un cuerpo” durante el sepelio. La noticia provocó indignación entre usuarios y habitantes de la región, quienes exigieron la intervención de las autoridades para aclarar lo ocurrido.
De acuerdo con los reportes oficiales recabados posteriormente, todo derivó de un conflicto entre la familia de la fallecida, Angelina H. H., y quien fuera su pareja sentimental, Vidal H., con quien presuntamente vivió los últimos cinco años de su vida.
Según la información disponible, el cuerpo de Angelina era velado inicialmente en el domicilio de Vidal, donde también habría residido la mujer hasta sus últimos días. Sin embargo, familiares directos manifestaron que el deseo de la hoy finada era ser velada en la casa donde vivió la mayor parte de su vida.
Ante esa inconformidad, solicitaron la intervención de las autoridades ministeriales, quienes emitieron el oficio correspondiente para brindar acompañamiento y evitar mayores conflictos. Con ese respaldo, el cuerpo fue retirado del lugar donde se realizaba el primer velorio y trasladado al domicilio de sus familiares.
La acción generó confrontación verbal entre ambas partes y causó gran impacto entre vecinos de la comunidad, pues no es común que un cadáver sea trasladado en medio de una ceremonia funeraria ya iniciada.
No obstante, durante la madrugada del miércoles ambas partes sostuvieron diálogo y finalmente alcanzaron un acuerdo para evitar que el conflicto escalara.
Se determinó que Angelina Hernández sería velada nuevamente en la vivienda donde pasó sus últimos años junto a Vidal H., además de celebrarse una misa de cuerpo presente en la iglesia de El Carmen durante la tarde.
Posteriormente, se estableció que el sepelio definitivo quedaría a cargo de sus familiares directos.
Habitantes de la zona señalaron que más allá del escándalo público, el caso refleja el dolor y las diferencias que pueden surgir tras una pérdida. Autoridades locales confirmaron que la situación fue atendida sin hechos violentos y que todo concluyó mediante conciliación entre los involucrados.