La caída de un exalto mando militar mexicano volvió a sacudir al país. Gerardo Mérida Sánchez, quien fuera comandante de la XXV Zona Militar en Puebla y posteriormente secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, fue capturado en Estados Unidos acusado de presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, específicamente con la facción de Los Chapitos.
El militar en retiro fue detenido el pasado 11 de mayo en el estado de Arizona y actualmente permanece recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York, donde enfrenta un proceso federal por delitos relacionados con narcotráfico y delincuencia organizada.
De acuerdo con las investigaciones de las autoridades estadounidenses, Mérida Sánchez presuntamente recibía sobornos mensuales de hasta 100 mil dólares a cambio de brindar protección institucional y facilitar operaciones del grupo criminal considerado como una de las organizaciones más violentas y poderosas del continente.
Las acusaciones en su contra incluyen conspiración para la importación de narcóticos, colaboración con estructuras criminales, posesión de armamento y participación en actividades vinculadas al tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
El nombre del exmando castrense apareció públicamente a finales de abril, cuando el gobierno de Estados Unidos reveló una lista de políticos y exfuncionarios mexicanos investigados por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa.
Según las indagatorias de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, Gerardo Mérida habría mantenido una relación cercana con integrantes de Los Chapitos entre los años 2023 y 2024, periodo en el que se desempeñó como secretario de Seguridad Pública de Sinaloa.
Las investigaciones señalan que durante ese tiempo habría recibido pagos constantes en efectivo por parte del grupo criminal.
La noticia generó fuerte impacto en Puebla, debido a que Mérida Sánchez estuvo al frente de la XXV Zona Militar desde junio de 2021 hasta junio de 2022, durante el gobierno estatal encabezado entonces por Miguel Barbosa Huerta.
Tras retirarse de las Fuerzas Armadas, fue incorporado al gobierno sinaloense como responsable de la seguridad pública, cargo desde el cual presuntamente se consolidaron los vínculos que hoy lo tienen bajo investigación en Estados Unidos.
En el mismo expediente judicial también aparece mencionado Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, aunque hasta el momento no se han informado acciones judiciales en su contra.
La detención de Gerardo Mérida ocurre en medio del endurecimiento de las investigaciones del gobierno estadounidense contra funcionarios presuntamente ligados al narcotráfico y representa otro golpe mediático para las instituciones de seguridad mexicanas.