Un adolescente de 14 años de edad fue encontrado sin vida la mañana de este martes al interior de su domicilio ubicado en la colonia Santa Lucía, el joven se quitó la vida ahorcándose. Este hecho que causó consternación entre vecinos y personas que recordaban que meses atrás el menor había sido reportado como desaparecido y fue ubicado por la madrugada caminando solo en el Periférico Ecológico.
El ahora occiso fue identificado como José Yael C. M., quien, de acuerdo con información que proporcionaron sus familiares a la policía: padecía depresión.
Fueron sus familiares quienes realizaron el llamado de auxilio luego de encontrar al menor inconsciente dentro de la vivienda ubicada en la calle San Antonio, en la citada colonia.
Paramédicos de Protección Civil acudieron al lugar para brindar atención prehospitalaria; sin embargo, tras valorar al adolescente confirmaron que ya no contaba con signos vitales debido a un paro cardiorrespiratorio de causas no reversibles.
Posteriormente, la zona quedó bajo resguardo de las autoridades correspondientes mientras se realizaban las diligencias ministeriales y el levantamiento del cuerpo.
Vecinos de la zona señalaron a este diario que el caso generó aún mayor impacto debido a que José Yael era el mismo menor que tiempo atrás había desaparecido de su domicilio durante la madrugada, situación que movilizó a familiares, autoridades y ciudadanos a través de redes sociales.
En aquella ocasión, la ficha de búsqueda del adolescente se difundió ampliamente luego de que cámaras y testimonios indicaran que había sido visto caminando solo sobre el Periférico Ecológico durante la noche.
Horas después fue localizado con vida a la altura del Hospital General del Sur y posteriormente fue entregado nuevamente a sus familiares.
La noticia de su fallecimiento volvió a conmocionar a habitantes de la colonia, quienes recordaron que el adolescente atravesaba momentos complicados relacionados con su estado emocional.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades ministeriales mantenían abiertas las investigaciones para esclarecer completamente las circunstancias del deceso.
El caso volvió a poner sobre la mesa la importancia de atender oportunamente la salud emocional y mental de niñas, niños y adolescentes, así como la necesidad de fortalecer redes de apoyo familiar y atención especializada para jóvenes en situación vulnerable.