Treinta y seis años después de haber asesinado brutalmente a dos hermanos en una vecindad del Centro Histórico de Puebla, finalmente fue capturado David H. R., quien durante décadas logró evadir la acción de la justicia refugiándose en Estados Unidos y posteriormente ocultándose entre Puebla y Monterrey.
Fuentes policiales confirmaron que la detención del presunto homicida ocurrió el pasado 22 de mayo, luego de una serie de investigaciones y trabajos de localización realizados por las autoridades ministeriales.
David era buscado por el doble homicidio de Marina O. S., de 60 años de edad, y Javier O. S., de 65 años, crímenes cometidos la madrugada del 22 de noviembre de 1990 en una vecindad ubicada en la calle 5 de Mayo, en el Centro Histórico de Puebla.
De acuerdo con las investigaciones, alrededor de las 3:30 de la madrugada el hoy detenido ingresó al domicilio de las víctimas armado con un cuchillo y atacó brutalmente a los dos hermanos mientras dormían.
Marina murió prácticamente en el lugar debido a las graves heridas que sufrió en cuello y rostro. Su hermano Javier aún fue trasladado con vida a la Cruz Roja, sin embargo falleció poco después debido a las múltiples lesiones producidas por arma blanca.
Tras cometer el doble asesinato, David escapó de Puebla y huyó hacia Estados Unidos, donde logró permanecer oculto durante varios años evitando ser detenido.
Sin embargo, en el año 2019 fue deportado de la Unión Americana y regresó a México. Desde entonces se mantenía escondido alternando entre Puebla y Monterrey para seguir burlando a las autoridades.
Las investigaciones continuaron hasta que finalmente agentes ministeriales lograron ubicarlo y ejecutar la orden de aprehensión en su contra.
Fuentes policiales señalaron además que David contaba con antecedentes penales previos al doble homicidio. En 1984 estuvo involucrado en un proceso penal por robo calificado, homicidio y robo de vehículo, permaneciendo internado durante un año en el Cereso dentro del proceso 381/1984 del entonces Juzgado Segundo de lo Penal.
Tras su captura, el detenido fue puesto a disposición de las autoridades correspondientes y se realizan los trámites para su internamiento en el Centro de Reinserción Social, donde enfrentará el proceso judicial por el doble homicidio cometido hace más de tres décadas.
Con esta detención, autoridades consideran cerrado uno de los casos más antiguos y violentos registrados en el Centro Histórico de Puebla, demostrando que, aunque pasen los años, el brazo de la justicia puede alcanzar a quienes intentan escapar de ella.