La muerte de una joven de 23 años de edad, quien había sido víctima de una agresión con arma blanca en Huauchinango, es investigada por las autoridades bajo el protocolo de feminicidio para esclarecer las circunstancias en que ocurrieron los hechos y dar con el responsable.
La víctima fue identificada como Esmeralda H. V. De acuerdo con información recabada por este diario, la joven ingresó inicialmente al Hospital General de Huauchinango la tarde del sábado, luego de sufrir lesiones provocadas por un arma punzocortante.
Sin embargo, debido a que en ese momento no se contaba con anestesiólogo, sus familiares decidieron solicitar el alta voluntaria para trasladarla a una clínica particular, donde recibiría atención especializada con la esperanza de salvarle la vida.
Fuentes consultadas indicaron que Esmeralda fue llevada a un hospital privado, donde los médicos determinaron que requería una intervención quirúrgica urgente. Durante la preparación para la operación surgió la necesidad de contar con sangre para la paciente debido a la gravedad de las heridas que presentaba.
Pese a los esfuerzos médicos, la joven no resistió las complicaciones derivadas de las lesiones sufridas durante el ataque y falleció mientras era intervenida quirúrgicamente.
Paralelamente a la investigación por la muerte de Esmeralda, las autoridades también indagan un hecho ocurrido durante la madrugada de este domingo en el Hospital General de Huauchinango.
De acuerdo con reportes oficiales, tres personas llegaron al nosocomio buscando obtener unidades de sangre para la joven lesionada. Presuntamente, aprovechando la situación y bajo amenazas al personal médico, dos unidades de sangre fueron sustraídas del área de laboratorio.
Las primeras investigaciones apuntan a que quienes participaron en estos hechos tendrían algún vínculo familiar con la víctima, aunque será la autoridad ministerial la encargada de confirmar o descartar esa línea de investigación.
Tras detectarse el faltante, personal del hospital notificó a la clínica privada sobre el origen irregular de las unidades para evitar su utilización. Asimismo, se dio parte a las corporaciones de seguridad, las cuales desplegaron recorridos de búsqueda para tratar de ubicar a los presuntos responsables.
Por un lado, la Fiscalía deberá esclarecer el ataque con arma blanca que terminó con la vida de Esmeralda y determinar si se trató de un feminicidio. Por otro, también se investigará la presunta sustracción ilegal de las unidades de sangre, hechos que podrían derivar en responsabilidades penales para quienes resulten involucrados.









