Después de más de una década de investigación, audiencias, recursos legales y una incansable exigencia de justicia por parte de la familia de Paulina Camargo Limón, este viernes el juicio por su desaparición podría entrar en su fase definitiva. La defensa de José María N. presentará las últimas pruebas de descargo y, una vez concluidos los alegatos de clausura, el Tribunal de Enjuiciamiento estará en posibilidad de emitir un fallo condenatorio o absolutorio.
La audiencia está programada para el mediodía en Casa de Justicia Puebla, donde se espera una jornada determinante para uno de los casos que mayor impacto social ha generado en la entidad.
Paulina Camargo desapareció el 25 de agosto de 2015 cuando tenía 19 años de edad y cuatro meses de embarazo. Desde entonces, su familia ha mantenido una lucha permanente para esclarecer lo ocurrido y localizarla, sin que hasta ahora exista información sobre su paradero.
En vísperas de esta audiencia, los padres de la joven difundieron diversos mensajes en redes sociales, a través de la página “Justicia para Paulina Camargo”, donde recordaron el largo camino que han recorrido durante estos 11 años. En los videos narran las búsquedas realizadas, las reconstrucciones de hechos, la recopilación de testimonios y las dificultades que enfrentaron, incluso siendo víctimas de llamadas de extorsión.
La madre de Paulina ha reiterado que su única exigencia es que el tribunal haga justicia. Ha señalado que, además de perder a su hija, también les fue arrebatada la oportunidad de conocer al niño que esperaba, quien actualmente tendría alrededor de 10 años de edad.
Durante el proceso de búsqueda también enfrentaron momentos de incertidumbre. En 2025 fueron localizados restos óseos de una mujer en el Servicio Médico Forense de Veracruz, lo que generó la esperanza de que pudieran corresponder a Paulina. Sin embargo, estudios genéticos practicados posteriormente descartaron esa posibilidad, por lo que la búsqueda continúa.
Por su parte, la familia de José María N. (Chema) sostiene una postura completamente distinta. Su padre aseguró que la defensa particular ofrecerá este viernes a sus últimos testigos y peritos para concluir la etapa probatoria. Posteriormente vendrán los alegatos finales y el tribunal decidirá si emite el fallo ese mismo día o difiere la resolución para analizar con mayor detenimiento todas las pruebas.
El padre del acusado afirmó que la Fiscalía desistió de una parte importante de las pruebas que inicialmente había ofrecido y sostuvo que ello demuestra la falta de elementos para acreditar la responsabilidad de su hijo, por lo que esperan una sentencia absolutoria, aunque reconocen que el resultado podría no favorecerlos.
También cuestionó la actuación del Ministerio Público durante la investigación y aseguró que existieron diversas omisiones que, a su consideración, fueron corregidas durante el desarrollo del juicio. Asimismo, señaló que uno de los personajes relacionados con la investigación, quien en el pasado también fue señalado como sospechoso y posteriormente liberado, se negó a responder preguntas cuando fue llamado a declarar.
José María N. permaneció previamente sentenciado por homicidio y aborto; sin embargo, tras la promoción de un amparo y la invalidez de diversas pruebas, aquella condena quedó sin efectos. Pese a ello, el proceso por el delito de desaparición de persona continuó y ahora se encuentra en la etapa que podría definir, finalmente, el desenlace judicial de un caso que ha marcado a Puebla durante los últimos 11 años.













