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​Una velada de esparcimiento que comenzó en la zona de la avenida Juárez terminó en un trágico pasaje de violencia para una joven de 26 años de edad, quien fue brutalmente agredida físicamente y violada por un sujeto que conoció durante la madrugada del viernes. Fuentes cercanas a este medio informativo indicaron de manera extraoficial que la víctima tuvo que ser hospitalizada tras pedir auxilio a transeúntes en la colonia Santa Cruz Los Ángeles, completamente desnuda y severamente golpeada.
​De acuerdo con los reportes obtenidos por esta redacción, la agraviada, identificada como Ernestina N, de 26 años, acudió la noche del jueves en compañía de sus amigas a un establecimiento nocturno de la concurrida Avenida Juárez, donde ingirieron bebidas alcohólicas. En el sitio entabló conversación con un masculino, quien momentos más tarde le ofreció trasladarse a su domicilio para continuar con la convivencia. Aunque las acompañantes de la joven rechazaron la propuesta, ella decidió retirarse voluntariamente con el individuo.
​Sin embargo, la situación dio un giro sangriento mientras caminaban sobre la calle 11 Poniente, entre la 27 Sur y la calle Chipilo, en inmediaciones de la colonia La Paz. En ese punto, relató la joven mujer a la policía, el desconocido comenzó a realizarle tocamientos lascivos sin su consentimiento. Al percatarse del peligro, Ernestina intentó escapar a pie, pero el sujeto la alcanzó, comenzó a golpearla con saña en repetidas ocasiones, la despojó de sus prendas de vestir y consumó el ultraje sexual en plena vía pública.
​Tras el ataque, el agresor huyó de la zona dejándola malherida. La víctima deambuló desorientada por calles adyacentes hasta que logró contactar con personas que transitaban por el lugar, quienes compadecidos le brindaron cobijo con prendas de vestir y solicitaron el apoyo inmediato a los números de emergencia.
​Elementos de auxilio y rescate médico acudieron al punto para brindar las primeras atenciones a la agraviada, cuyo diagnóstico inicial confirmó un cuadro de policontusiones y signos de violencia sexual. Ante la gravedad de las lesiones y al no contar de momento con redes de apoyo familiares en la capital, personal especializado la trasladó e ingresó al hospital del ISSSTE para recibir atención médica integral, médica y psicológica.