La muerte de un interno ocurrida al interior del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Puebla, mejor conocido como penal de San Miguel, es investigada por la Fiscalía General del Estado, ya que hasta el momento no se ha determinado si se trató de una autoagresión o de un posible homicidio.
El hombre fue identificado como Rommel P. C., de 29 años de edad, cuyo fallecimiento fue reportado el día viernes dentro del centro penitenciario, ubicado en la zona de Lomas de San Miguel.
Tras confirmarse el deceso, personal ministerial acudió al penal para realizar las diligencias correspondientes y efectuar el levantamiento del cadáver, mientras que peritos iniciaron el procesamiento de los indicios localizados en el lugar.
La carpeta de investigación FGEP/EAT/FIM/MARGARITA-I/025707/2026 fue abierta por la autoridad ministerial, que ahora busca esclarecer las circunstancias en las que perdió la vida el interno.
De manera extraoficial trascendió que una de las primeras líneas de investigación apunta a una posible autoagresión. Sin embargo, otras fuentes consultadas señalaron que el cuerpo presentaba huellas de violencia, situación que también abre la posibilidad de que se trate de un homicidio ocurrido dentro del penal.
Debido a ello, los investigadores mantienen abiertas todas las líneas de investigación y evitan descartar cualquier hipótesis hasta contar con los resultados de los estudios periciales.
La necropsia de ley será determinante para establecer la causa médica de la muerte, mientras que los dictámenes forenses permitirán conocer si las lesiones que presentaba el cuerpo fueron provocadas antes del fallecimiento o corresponden a otra circunstancia.
Asimismo, los agentes de investigación realizarán entrevistas y revisarán los registros internos del centro penitenciario para reconstruir las últimas horas de vida de Rommel y establecer si hubo participación de terceras personas.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no habían emitido un posicionamiento oficial sobre el caso ni confirmado la causa del deceso, por lo que será el avance de las investigaciones el que determine si se trató de una muerte autoinfligida o de un crimen cometido dentro del Cereso de San Miguel.
El caso ha generado expectativa debido a que la muerte ocurrió dentro de un centro penitenciario estatal, donde corresponde a las autoridades garantizar la seguridad e integridad de las personas privadas de la libertad.



















