La grava suelta dejada sobre la carretera federal Puebla-Tehuacán, a consecuencia de trabajos de reencarpetamiento, que han quedado inconclusos, cobró la vida de un matrimonio originario de Santiago Acatlán, comunidad perteneciente al municipio de Tepeaca, informaron fuentes ciudadanas. Se investiga si otros factores también incidieron en este trágico percance. El accidente ocurrió durante este fin de semana en el kilómetro 29, donde la falta de señalización y las condiciones de la carpeta asfáltica volvieron a generar un riesgo para los automovilistas.
José Ismael N. Z. e Isabel Z. R., de 65 y 67 años de edad, viajaban a bordo de un Chevrolet Corsa. Al llegar al tramo donde se realizan los trabajos, el automóvil pasó sobre la grava suelta, perdió estabilidad y terminó volcando.
La unidad quedó recostada sobre su costado izquierdo. Cuando llegaron los servicios de emergencia, los paramédicos revisaron a los ocupantes y confirmaron que ambos habían perdido la vida, por lo que ya nada pudieron hacer para salvarlos.
Familiares y habitantes de Santiago Acatlán acudieron al lugar al conocer la tragedia. Entre la consternación y el dolor, señalaron que este tipo de trabajos ya han provocado otros accidentes y reclamaron que la empresa responsable coloque los señalamientos preventivos correspondientes.
El problema, explicaron, se vuelve especialmente peligroso porque se trata de una carretera federal por la que circulan vehículos a velocidades considerables. Los conductores pueden encontrarse de manera repentina con tramos cubiertos de grava, sin advertencias suficientes, lo que reduce el control de las unidades y aumenta el riesgo de volcaduras y choques.
El accidente de este fin de semana terminó de manera fatal y puso nuevamente bajo la lupa las condiciones en que se ejecutan las obras de reencarpetamiento.
Personal de la Guardia Nacional, División Carreteras, acudió para realizar las diligencias correspondientes, asegurar el vehículo y efectuar los peritajes. El caso fue turnado ante la Fiscalía General del Estado, específicamente a la Unidad Especializada en Materia de Vialidad, instancia que deberá determinar cómo ocurrieron los hechos y, en su caso, deslindar o fincar responsabilidades.
Los cuerpos de José Ismael e Isabel fueron trasladados al anfiteatro de la ciudad de Puebla, donde se les practicó la necrocirugía. Posteriormente serán entregados a sus familiares para que puedan realizar los servicios funerarios y darles sepultura.










