La velocidad terminó en tragedia para un motociclista de 36 años, quien murió durante la madrugada de este domingo después de perder el control de su unidad y estrellarse contra el camellón central del bulevar Apizaco-Amaxac, a la altura del Hotel Gala, en la comunidad de Santa Anita Huiloac, en Apizaco, Tlaxcala.
El accidente ocurrió durante las primeras horas del día. De acuerdo con los reportes iniciales, el hombre circulaba a bordo de una motocicleta tipo motocross que no portaba placas de circulación.
Presuntamente, el conductor avanzaba a una velocidad considerable cuando, por causas que deberán establecer los peritajes, perdió el dominio de la motocicleta. La unidad salió de su trayectoria y terminó impactándose violentamente contra la estructura del camellón.
El golpe fue de tal magnitud que el motociclista quedó tendido sobre la superficie de rodamiento, gravemente lesionado. Conductores que transitaban por la zona se percataron de lo ocurrido y solicitaron auxilio mediante el número de emergencias.
Minutos después llegaron elementos de Vialidad y paramédicos de Protección Civil de Apizaco, quienes realizaron una valoración al hombre. Sin embargo, los socorristas únicamente pudieron confirmar que había fallecido.
El motociclista sufrió un traumatismo craneoencefálico severo, con exposición de masa encefálica, lesiones que le ocasionaron la muerte prácticamente de manera inmediata.
Más tarde arribaron familiares de la víctima, quienes realizaron el reconocimiento correspondiente. El fallecido fue identificado como Mario N., de 36 años de edad.
El área fue asegurada para permitir que se efectuaran las diligencias correspondientes y evitar que los indicios relacionados con el accidente fueran alterados.
Personal especializado realizó el procesamiento del lugar y posteriormente se encargó del levantamiento del cuerpo, que fue trasladado a las instalaciones del anfiteatro para que se le practicara la necropsia de ley.
La motocicleta quedó bajo resguardo de las autoridades mientras se desarrollan las investigaciones encaminadas a establecer con precisión cómo ocurrió el percance.
Aunque los primeros indicios apuntan a que la velocidad pudo haber sido un factor determinante para que Mario N. perdiera el control de la unidad, serán los peritajes los que permitan establecer de manera oficial la mecánica del accidente.
El hecho vuelve a poner sobre la mesa el riesgo que representa conducir motocicletas a velocidades elevadas.