Once años después de que se perdiera el rastro de Paulina Camargo Limón, su madre, Rocío Limón, mantiene abierta una búsqueda convertida en lucha permanente. Este martes, frente a la Fiscalía General del Estado de Puebla, familiares y recordaron a la joven y colocaron un árbol memorial.
Entre lágrimas, Rocío reiteró que no abandonará la exigencia de localizar a su hija. El árbol, elaborado con varillas y mariposas metálicas, quedó acompañado por mensajes de resiliencia, esperanza, valor, fortaleza, amor y perseverancia. Una placa señala el 25 de agosto de 2015, fecha en que Paulina desapareció con 19 años y cuatro meses y medio de embarazo.
La madre informó que las búsquedas en campo volverán, aunque todavía no hay fecha. Explicó que la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas ayuda con gastos de traslado, pero la falta de personal dificulta las jornadas en terrenos complicados, donde participan unas 20 personas.
Rocío señaló que continuarán buscando en ríos y otros sitios donde pudiera haber alguna pista. Cuentan con familiares, colectivos, la Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas, drones, radares y binomios caninos. También se ha buscado en servicios forenses del Estado de México y no se descarta ampliar las acciones a otras entidades.
Paulina desapareció después de acordar una cita con José María, entonces de 20 años, para acudir a un consultorio ubicado en Circuito Juan Pablo II y 18 Sur. Querían conocer el estado del bebé que esperaban. Una cámara captó a dos personas saliendo y abordando un taxi. Después se perdió el rastro de la joven.
José María fue señalado como principal sospechoso por ser la última persona que estuvo con ella. En 2019 recibió una condena, pero posteriormente un tribunal federal invalidó pruebas relevantes del proceso y ordenó reponerlo. En abril de 2024 quedó sin efecto la sentencia de 16 años y seis meses por homicidio y aborto.
El acusado permaneció en prisión preventiva por el proceso por desaparición de persona. El 14 de julio de 2026 recibió una nueva sentencia condenatoria y tres días después, el 17 de julio, se le impuso una pena de 56 años de prisión.
Para Rocío, ninguna sentencia sustituye la respuesta que espera la familia desde hace ya once años: saber dónde está Paulina. Por eso, frente a la Fiscalía, dejó claro que continuará buscando hasta encontrarla.











