Un hombre murió abatido por un policía municipal de Puebla la noche del viernes en la junta auxiliar de San Andrés Azumiatla, en el municipio de Puebla, luego de que, de acuerdo con reportes policiales, disparara contra los uniformados que acudieron a atender un reporte por violencia familiar y detonaciones de arma de fuego.
El occiso fue identificado como Aldo L. G., de 30 años de edad. Durante las diligencias realizadas posteriormente por la Fiscalía General del Estado se localizó el arma que presuntamente portaba al momento de los hechos.
De acuerdo con fuentes policiales consultadas de manera extraoficial, alrededor de las ocho de la noche del viernes se recibió un reporte sobre un hombre que estaba realizando detonaciones de arma de fuego y que además se encontraba involucrado en un posible caso de violencia intrafamiliar.
Por ello, una patrulla de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Puebla acudió al sitio. Los policías localizaron al hombre armado, quien al percatarse de la presencia policial comenzó a alejarse de la unidad. Los uniformados lo siguieron manteniendo distancia debido al riesgo que representaba.
El hombre llegó hasta el frente de su domicilio y, según los reportes, desde ese punto abrió fuego contra los policías. Uno de los proyectiles impactó en el pecho de uno de los uniformados, pero el chaleco balístico evitó que sufriera una lesión mortal.
Ante la agresión, uno de los policías repelió el ataque e hizo uso de su arma de cargo. Uno de los disparos alcanzó a Aldo en la cabeza, provocándole la muerte prácticamente de manera inmediata.
Paramédicos acudieron al lugar para brindar atención, pero únicamente pudieron confirmar que el hombre ya no contaba con signos vitales.
La situación generó momentos de tensión debido a que familiares del fallecido y algunos vecinos acudieron al sitio. Sin embargo, al conocer lo ocurrido y, según los reportes, saber que se trataba de una persona que habría protagonizado episodios de conducta agresiva, los vecinos se retiraron, solo se quedaron los familiares directos. Trascendió que los vecinos al saber que el occiso era alguien conflictivo se retiraron del sitio.
La Fiscalía realizó el levantamiento del cadáver y aseguró diversos indicios, entre ellos el arma que habría utilizado el fallecido.
Por protocolo, el policía que realizó el disparo quedó a disposición del Ministerio Público para que se investigue el caso y se determine si actuó conforme a derecho. Los primeros reportes apuntan a un uso legítimo de la fuerza y legítima defensa.
Familiares de Aldo han manifestado su inconformidad con esta versión. Será la investigación ministerial la que establezca de manera definitiva las circunstancias en que ocurrió el enfrentamiento.