Después de 20 días de angustia e intensa búsqueda, Luis Fernando Ramos Guadalupe, de 28 años, fue localizado sin vida en el fondo de la barranca El Águila, en la comunidad de San Hipólito Xochiltenango, perteneciente al municipio de Tepeaca. El joven padecía esquizofrenia y había sido reportado como desaparecido desde el pasado 30 de septiembre, después de sufrir un ataque psicótico aparentemente por falta de medicamentos, los cuales no le fueron surtidos por el hospital en donde era atendido, indicaron fuentes ciudadanas.
El hallazgo ocurrió este martes, cuando un grupo de familiares, amigos, vecinos y taxistas que se había organizado para buscarlo recorría campos de cultivo y zonas aledañas a la comunidad. Durante las labores, los buscadores llegaron hasta la barranca, ubicada en las inmediaciones de la calle Constitución Oriente, donde observaron un cuerpo entre las piedras y el agua estancada.
El sitio donde se encontraba el cadáver es una zona profunda y de difícil acceso, por lo que fue necesario solicitar el apoyo de las autoridades para realizar las maniobras de recuperación.
Elementos de Protección Civil y bomberos participaron en las labores para extraer el cuerpo, mientras policías municipales tomaron conocimiento del hallazgo y dieron aviso a la Fiscalía General del Estado (FGE), cuyos agentes investigadores y peritos se encargaron de las diligencias correspondientes.
El cadáver presentaba un avanzado estado de descomposición, condición que deberá ser considerada por los especialistas forenses para establecer el tiempo aproximado de muerte. Aunque el joven llevaba 20 días desaparecido, será la necropsia la que permita precisar cuándo perdió la vida y determinar la causa del fallecimiento.
De manera preliminar, se presume que Luis Fernando pudo haber perdido el equilibrio y caído accidentalmente al fondo de la barranca. Sin embargo, esta hipótesis deberá ser corroborada mediante las investigaciones ministeriales y los resultados de los estudios periciales.
De acuerdo con versiones extraoficiales, el joven se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico, pero presuntamente habría tenido dificultades para acceder a sus medicamentos debido a un supuesto desabasto en el hospital donde recibía atención. Esta situación habría coincidido con una posible crisis que lo llevó a salir de su domicilio. No obstante, estos señalamientos no han sido confirmados oficialmente.
La Fiscalía realizó el levantamiento del cadáver y ordenó su traslado al anfiteatro de la ciudad de Puebla para practicarle la necropsia de ley.
La noticia causó profunda consternación en San Hipólito Xochiltenango, donde Luis Fernando era conocido por su carácter tranquilo. La participación de numerosas personas en su búsqueda reflejó la preocupación de la comunidad, que mantuvo la esperanza de encontrarlo con vida hasta que se confirmó el lamentable desenlace.