A casi seis años del asesinato de Aldo Padilla Cid, egresado de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), finalmente llegó uno de los momentos más esperados por su familia: una juez declaró culpable a Edgar Osvaldo N., alias “Eddie Monster”, señalado como el principal agresor durante el asalto que terminó con la vida del joven en la colonia Volcanes.
El homicidio ocurrió la noche del 16 de noviembre de 2020, pero el fallo condenatorio contra Edgar Osvaldo N. fue emitido hasta el 30 de octubre de 2026, después de un largo proceso judicial marcado por años de espera.
La pena que deberá enfrentar el responsable aún está por definirse. Será el próximo viernes, durante la audiencia de individualización de sanciones y emisión de sentencia, cuando la autoridad judicial determine los años de prisión que deberá cumplir.
Tras conocerse la resolución, Jaime Cid Monjaraz, tío de Aldo, destacó que el fallo representa un avance fundamental en la lucha de la familia para impedir que el crimen quedara impune.
La exigencia ahora es clara: que se imponga la máxima pena que corresponda por la gravedad del asesinato.
De acuerdo con las investigaciones ministeriales, Edgar Osvaldo N. habría actuado junto con Orlando N. y Eduardo Iván N. para interceptar a Aldo y despojarlo de sus pertenencias.
Sin embargo, al descubrir que el joven no llevaba objetos de valor, el ahora declarado culpable presuntamente lo atacó con un arma punzocortante, provocándole lesiones que terminaron por costarle la vida.
Dos de los presuntos cómplices fueron detenidos poco tiempo después del crimen. Uno reconoció su participación y, mediante un procedimiento abreviado, recibió una condena de 14 años de prisión. El proceso judicial contra el otro implicado todavía continúa pendiente de resolución.
En tanto, Edgar Osvaldo N. permaneció prófugo durante casi cuatro años. Finalmente fue detenido el 22 de octubre de 2024 y enfrentó el proceso penal que concluyó, por ahora, con la declaración de culpabilidad.
El ataque que apagó sus sueños
La noche del crimen, Aldo caminaba por la zona de la calle 17 Sur y avenida 35 Poniente, en la colonia Volcanes, cuando fue interceptado alrededor de las 21:00 horas.
Tras ser lesionado, todavía logró llegar hasta la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe para pedir auxilio. Sus familiares fueron avisados y posteriormente fue trasladado al Hospital Universitario, pero ya no presentaba signos vitales.
Aldo era recordado por sus familiares y amigos como un joven trabajador, amante del baile y comprometido con causas sociales. Formaba parte de un grupo de vals y tenía el sueño de convertirse en bailarín y fisioterapeuta.
Su asesinato provocó indignación y movilizó a familiares, amigos y maestros, quienes realizaron una marcha para exigir justicia y mayor seguridad.
Hoy, casi seis años después, la familia de Aldo Padilla Cid obtuvo un fallo que representa un avance en su larga lucha. Sin embargo, todavía esperan conocer la sentencia contra el principal responsable y que se resuelva la situación jurídica del otro presunto cómplice.