Xicotepec de Juárez vivió una de sus jornadas más violentas en los últimos tiempos. Primero, por la mañana, dos hombres fueron hallados sin vida en la comunidad de El Porvenir, en un aparente caso de riña que terminó en homicidio.

Las víctimas, identificadas como Seferino y Fernando, ambos trabajadores de fincas, fueron localizadas con severas heridas producidas con arma blanca. Según los primeros reportes, todo habría iniciado como una discusión mientras ingerían bebidas alcohólicas, pero la situación escaló rápidamente hasta la tragedia.

Vecinos alertaron a las autoridades sobre la presencia de dos cuerpos tirados en la vía pública. Al llegar, policías municipales confirmaron que ambos hombres ya no contaban con signos vitales. La escena fue acordonada y se solicitó la presencia de personal de la Fiscalía General del Estado para llevar a cabo las diligencias de rigor.

Aunque la principal línea de investigación apunta a una riña, las autoridades no descartan otras hipótesis sobre el móvil del doble homicidio.

Sin embargo, la violencia en Xicotepec no terminó ahí. Ese mismo día, horas después del crimen, elementos de la Policía Estatal y la Guardia Nacional aseguraron una camioneta pickup abandonada en la comunidad de El Tepetate, muy cerca de los límites con Jalpan. El vehículo estaba cargado con granadas y cargadores de arma de fuego, un hallazgo que levantó las alertas en toda la región.

Ambos hechos reflejan el grave momento que vive el municipio, donde la inseguridad se desbordó en cuestión de horas: primero con un sangriento doble asesinato y, después, con el decomiso de un vehículo con armamento de alto poder.

Mientras tanto, los vecinos de Xicotepec se sienten desprotegidos y señalan que, aunque los crímenes van al alza, las autoridades del área de homicidios poco o nada se han dejado ver en la región.

El llamado es claro: la violencia está desatada y urge una respuesta efectiva.