Una mujer de nacionalidad guatemalteca se debate entre la vida y la muerte tras ser atacada a balazos en un presunto intento de asalto ocurrido la noche del martes en el municipio de Huauchinango, en la Sierra Norte de Puebla.
La víctima fue identificada como Rosa María B., de 47 años de edad, quien recibió múltiples impactos de arma de fuego cuando se encontraba sobre la calle Lázaro Cárdenas, en la colonia El Potro, a la altura del recinto ferial.
Los primeros reportes indican que una llamada al número de emergencias alertó sobre una persona herida por disparos. Sin embargo, cuando las corporaciones de seguridad arribaron al sitio, la víctima ya no se encontraba, ya que había sido trasladada por sus propios medios para recibir atención médica.
Minutos después se confirmó que se trataba de una mujer, quien ingresó al Hospital General de Huauchinango a bordo de un vehículo particular. Era conducido por un hombre identificado como Juan de Dios N.
De acuerdo con la información recabada, la mujer presentaba al menos ocho heridas de bala: dos en el brazo izquierdo, una en el brazo derecho, además de impactos en el abdomen y el cuello, lo que la mantiene en estado de salud delicado.
En el lugar de la agresión fue localizada una camioneta tipo EcoSport de color negro, la cual, según registros vehiculares, está a nombre de la propia víctima.
Versiones preliminares señalan que Rosa María viajaba acompañada de su cuñada, María del Carmen, cuando fueron interceptadas por sujetos desconocidos. Todo apunta a que los agresores intentaron despojarlas de sus pertenencias, sin embargo, al oponer resistencia o en circunstancias aún no claras, abrieron fuego en su contra.
Pese a que esta versión ha sido señalada por fuentes cercanas al caso, las autoridades no han confirmado el móvil del ataque, por lo que no se descarta ninguna línea de investigación.
El caso ya es investigado por la Unidad Especializada en Feminicidios de la Fiscalía General del Estado, que busca esclarecer los hechos, determinar el motivo de la agresión y dar con los responsables.
Hasta el momento no se reportan personas detenidas. La zona permanece bajo vigilancia mientras continúan las indagatorias.
Este violento hecho vuelve a evidenciar los riesgos en carreteras y zonas urbanas de la región, donde la delincuencia sigue operando con altos niveles de violencia.













