Un joven de apenas 19 años de edad fue ejecutado a balazos durante la madrugada de este domingo en la comunidad de Atencingo, perteneciente al municipio de Chietla, en la zona de la mixteca poblana. El crimen, perpetrado con saña, dejó al muchacho tendido sobre una calle de terracería, con múltiples impactos de arma de fuego en distintas partes del cuerpo.
La víctima fue identificada por sus familiares como Uriel Asael I. C., quien contaba con 19 años de edad. De acuerdo con los primeros reportes, el ataque ocurrió alrededor de las 03:30 horas en la calle Juan Pablo II, en la colonia Palo Verde, una zona cercana a instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Vecinos fueron los primeros en alertar a las autoridades a través del número de emergencias 9-1-1. Una de las llamadas refería haber escuchado al menos seis detonaciones, seguidas de gritos. Otra persona reportó haber visto a tres hombres a bordo de una motocicleta color rojo, quienes realizaban disparos, mientras que un tercer testimonio elevó la cifra a por lo menos 15 detonaciones.
Cuando policías municipales y estatales arribaron al lugar, confirmaron el peor escenario: el joven ya no contaba con signos vitales. Su cuerpo presentaba múltiples impactos de bala, principalmente en el rostro, brazos, tórax y abdomen.
Peritos en criminalística llevaron a cabo las diligencias correspondientes y localizaron al menos once casquillos percutidos calibre .40, además de varias ojivas incrustadas en la tierra y debajo del cuerpo. La mecánica de los hechos apunta a una agresión directa, sin que hasta el momento se tenga claro el móvil del crimen.
El cadáver fue localizado en posición de costado, con vestimenta deportiva: playera roja, short negro y tenis. La ropa presentaba diversos orificios provocados por los disparos, lo que confirma la brutalidad del ataque.
Durante las diligencias, una mujer acudió al sitio y reconoció el cuerpo como el de su nieto, lo que permitió su identificación formal ante las autoridades ministeriales.
Agentes de la Fiscalía General del Estado realizaron el levantamiento del cadáver y comenzaron la integración de la carpeta de investigación bajo el delito de homicidio doloso. El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense en la ciudad de Puebla para la necropsia de ley.
Como parte de los primeros actos de investigación, se realizó un recorrido en la zona en busca de cámaras de videovigilancia que pudieran haber captado el ataque o la ruta de escape de los agresores; sin embargo, no se localizaron dispositivos cercanos. Asimismo, vecinos señalaron no haber presenciado directamente los hechos debido a la hora en que ocurrieron, aunque confirmaron haber escuchado las detonaciones.
Hasta el momento no hay personas detenidas y se desconoce el paradero de los responsables, quienes lograron darse a la fuga tras perpetrar el ataque.
Agentes de investigación de la Coordinación General Especializada en Investigación de Homicidios Dolosos, y peritos en criminalística de la Fiscalía General del Estado, llevaron a cabo el levantamiento del cadáver y la recolección de indicios. El cadáver fue trasladado al anfiteatro de Izúcar de Matamoros.
Este hecho se suma a la ola de violencia que golpea a la región de la mixteca poblana y los diversos municipios que la comprenden, donde ejecuciones a plena luz del día o en la madrugada se han vuelto cada vez más frecuentes, sin que hasta ahora haya resultados contundentes en materia de seguridad.


















