La combinación de alcohol, exceso de velocidad y la falta de precaución terminó en una tragedia que cobró la vida de dos amigos de apenas 18 años de edad durante la madrugada del sábado, en el municipio de Tepeaca.
Los fallecidos fueron identificados como Miguel, quien conducía una motocicleta tipo motocross y tenía su domicilio en el barrio de La Santísima, en Tepeaca, así como Manuel, quien viajaba como copiloto y era originario de la comunidad de Santa María Oxtotipan, perteneciente al mismo municipio.
El fatal percance ocurrió en la zona de la avenida General Ávila Camacho, en la intersección con la carretera Tepeaca-Tecali de Herrera. De acuerdo con los primeros datos recabados, la motocicleta habría colisionado contra un vehículo, presuntamente una unidad de carga, aunque será la investigación ministerial la que determine con precisión cómo ocurrieron los hechos.
El impacto fue devastador. Miguel salió proyectado y sufrió lesiones incompatibles con la vida; fue decapitado debido a la violencia del choque. Manuel también salió expulsado de la motocicleta y murió prácticamente de manera instantánea.
La motocicleta quedó reducida a chatarra. La parte donde se ubica el tanque de combustible terminó completamente aplastada, evidencia de la magnitud del impacto. La unidad quedó a unos diez metros de donde permanecían los cuerpos, mientras que la cabeza del conductor fue localizada a una distancia mayor.
Paramédicos acudieron al lugar tras recibir el reporte de la emergencia; sin embargo, únicamente pudieron confirmar que ambos jóvenes ya carecían de signos vitales.
Vecinos indicaron que desde horas antes escuchaban la motocicleta realizando arrancones y circulando a gran velocidad por la zona. Durante las diligencias también trascendió que ambos cuerpos desprendían un fuerte olor a alcohol y diversas fuentes señalaron que los dos jóvenes habrían estado ingiriendo bebidas embriagantes antes del accidente.
Elementos de Tránsito Municipal realizaron el levantamiento de los cuerpos y aseguraron la motocicleta como parte de los indicios. El expediente fue turnado a la Unidad Especializada en Materia de Vialidad de la Fiscalía General del Estado, instancia que llevará a cabo las investigaciones para determinar las causas del percance y deslindar responsabilidades.
Los cuerpos fueron trasladados al anfiteatro de la ciudad de Puebla, donde se les practicó la necrocirugía de ley.



















