Los cuatro hombres detenidos tras el violento asalto a la tienda Coppel, ubicada en la 11 Norte y 6 Poniente, en el Centro Histórico de Puebla, resultaron ser auténticos “pájaros de cuenta”, pues todos cuentan con antecedentes penales por diversos delitos. Ahora, además del robo que presuntamente cometieron la noche del miércoles, también son investigados por su posible participación en otros hechos delictivos ocurridos en la capital poblana.
Los detenidos fueron identificados como Ángel, de 27 años; Edgar, de 32; Juan, de 35, y Víctor, de 38 años de edad. Su captura fue resultado de una persecución emprendida por policías municipales, quienes les dieron seguimiento mediante un despliegue territorial y el sistema de videovigilancia hasta interceptarlos en inmediaciones del monumento a la China Poblana, cuando intentaban escapar a bordo de una camioneta negra tipo pick up.
Durante la intervención, las autoridades aseguraron cerca de 50 teléfonos celulares, los cuales presuntamente habían sido robados minutos antes de la tienda departamental. Además, decomisaron un arma de fuego, un mazo —que habría sido utilizado para cometer el atraco— y el vehículo empleado para la huida.
Las autoridades confirmaron que los cuatro detenidos cuentan con historial delictivo. Ángel tiene registros por delitos contra la salud y portación de arma de fuego sin licencia. Edgar ha sido detenido anteriormente por robo a repartidor y robo a comercio. Juan posee antecedentes por robo a comercio y robo tipo fardero. En tanto, Víctor cuenta con registros por delitos contra la salud y portación de arma de fuego sin licencia.
Estos antecedentes fortalecen una de las líneas de investigación que siguen las autoridades, la cual busca establecer si esta célula criminal está relacionada con otros robos cometidos contra establecimientos comerciales en Puebla.
Como se informó oportunamente, el asalto al Coppel ocurrió la noche del miércoles. Tras apoderarse de decenas de equipos celulares, los presuntos delincuentes escaparon en una camioneta negra. Sin embargo, la rápida reacción policial permitió ubicarlos y perseguirlos hasta lograr su aseguramiento, evitando que desaparecieran con el botín.
Los cuatro quedaron a disposición del agente del Ministerio Público, autoridad que integrará la carpeta de investigación correspondiente y determinará su situación jurídica en las próximas horas, mientras continúan las investigaciones para conocer el alcance de sus actividades delictivas.





















