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Gloria T. C,, de 70 años de edad, fue asesinada en la comunidad de Soto y Gama, perteneciente al municipio de Huaquechula, hecho que causó consternación entre los habitantes de esta población de la mixteca poblana y provocó una amplia movilización de autoridades de los tres órdenes de gobierno.
Aunque en un primer momento trascendió que la mujer habría sido privada de la vida al intentar defender a su nieta de un presunto ataque sexual dentro de su domicilio, fuentes policiales cercanas a este diario señalaron que esa versión no está confirmada y, hasta el momento, no forma parte de las líneas de investigación que sigue la autoridad ministerial.
De acuerdo con la información recabada, la principal hipótesis que indaga la Fiscalía General del Estado apunta a un móvil patrimonial, es decir, que el crimen estaría relacionado con un robo. Será el avance de las diligencias ministeriales el que permita confirmar o descartar esta línea de investigación.
Tras el reporte de los hechos, acudieron al lugar elementos de la Policía Municipal de Huaquechula, Policía Estatal, Guardia Nacional y personal del Ejército Mexicano, quienes resguardaron la zona para preservar los indicios mientras se realizaban las actuaciones ministeriales.
Debido a que la víctima es una mujer, la Fiscalía General del Estado activó el protocolo correspondiente e intervino por conducto de la Unidad Especializada en Investigación de Feminicidios, cuyos agentes realizaron las diligencias de levantamiento de cadáver, la recolección de indicios y el inicio formal de la carpeta de investigación.
Fuentes consultadas indicaron que, si bien el caso es atendido bajo los protocolos de investigación de hechos de violencia contra mujeres, las primeras indagatorias orientan las pesquisas hacia un homicidio cuyo móvil habría sido el robo, sin que hasta ahora exista una conclusión definitiva.
El asesinato de Gloria generó indignación entre los habitantes de Soto y Gama, quienes exigieron que las investigaciones se realicen con prontitud y profundidad para identificar, detener y llevar ante la justicia a quien o quienes resulten responsables de este crimen que enluta a la comunidad.