Un ataque armado registrado durante la madrugada de este lunes encendió las alertas en la junta auxiliar de San Miguel Canoa, en el municipio de Puebla, luego de que una mujer fuera baleada con una escopeta mientras caminaba junto a su pareja rumbo a su domicilio.
De acuerdo con la información disponible, los hechos ocurrieron alrededor de las 03:00 horas en la calle Sección 10. Elena Leticia P. G., de 33 años de edad, y su pareja, José Marcos N. C., regresaban de un baile cuando, en el trayecto, se encontraron con un hombre en aparente estado de ebriedad.
El sujeto, no identificado hasta el momento, afirmó conocerlos a ellos y a su familia. Sin embargo, la pareja decidió ignorarlo y continuar su camino. Ante esta actitud, el individuo reaccionó de forma violenta y lanzó una piedra que impactó a Elena Leticia en la pierna izquierda.
Según el relato, José Marcos encaró al agresor y le indicó que no buscaban problemas, solicitándole que los dejara avanzar. No obstante, al llegar a la esquina donde se localiza el Banco del Bienestar, el sujeto les dio alcance por el lado contrario de la calle.
En ese punto, el agresor ya portaba una escopeta, con la cual realizó al menos cuatro disparos, hiriendo a Elena Leticia en ambas piernas. Tras la agresión, el responsable huyó a pie, aprovechando la oscuridad de la zona.
La mujer fue trasladada de urgencia al Hospital de Traumatología y Ortopedia, donde ingresó con impactos de arma de fuego, tipo escopeta. Posteriormente, también ingresó José Marcos, de 28 años de edad, sin que hasta el momento se haya precisado la gravedad de sus lesiones.
El estado de salud de la mujer es delicado, aunque se reporta estable bajo atención médica especializada. Las lesiones se concentran principalmente en las extremidades inferiores, lo que permitió su traslado con vida al nosocomio.
Las autoridades ya iniciaron las investigaciones correspondientes para dar con el responsable de esta agresión armada. Se realizan labores de búsqueda en la zona, mientras se recaban testimonios que permitan identificar y localizar al agresor, quien continúa prófugo.
Este hecho vuelve a exhibir la violencia que se vive en juntas auxiliares de la capital poblana y la facilidad con la que personas armadas pueden agredir a ciudadanos sin motivo aparente.












