El hallazgo de restos óseos en las inmediaciones del cementerio de la junta auxiliar de San Diego Chalma, perteneciente al municipio de Tehuacán, provocó la movilización de las autoridades, quienes iniciaron las diligencias correspondientes para determinar su procedencia y esclarecer cómo terminaron fuera del camposanto. Una hipótesis señala que fueron utilizados para algún tipo de ritual o brujería.
El descubrimiento fue reportado en la zona cercana al panteón de esa comunidad. Tras recibir el aviso, las autoridades locales acudieron al sitio y procedieron a establecer el resguardo correspondiente, con la finalidad de preservar cualquier indicio que pudiera resultar útil para las investigaciones.
De manera preliminar, entre los reportes recabados en el lugar surgieron señalamientos en el sentido de que los restos pudieron haber sido retirados sin autorización de alguna sepultura y posteriormente abandonados en las inmediaciones del cementerio.
También se planteó como una de las posibles líneas de investigación que los restos hubieran sido utilizados en prácticas relacionadas con rituales o actos de hechicería. Sin embargo, esta versión no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades, por lo que será necesario esperar los resultados de las diligencias periciales.
El sitio quedó bajo vigilancia de las corporaciones correspondientes, mientras personal especializado realiza los procedimientos necesarios para establecer la naturaleza de los restos encontrados y determinar si efectivamente corresponden a restos humanos procedentes del propio cementerio.
Las autoridades deberán establecer además si existió profanación de alguna sepultura, quién pudo haber realizado la extracción y con qué finalidad fueron trasladados los restos hasta ese punto.
Por ahora, la investigación se mantiene abierta y serán los estudios periciales y las diligencias ministeriales los que permitan esclarecer lo ocurrido.
El caso ha generado inquietud entre habitantes de San Diego Chalma, particularmente por tratarse de restos localizados junto a un cementerio y ante la posibilidad de que alguna tumba haya sido intervenida sin autorización.
Las autoridades mantienen el caso bajo investigación y se espera que, conforme avancen las diligencias, pueda determinarse con precisión el origen de los restos y si existe responsabilidad penal por la posible profanación.