Detrás de los incendios que encendieron las alertas en Lomas de Angelópolis III habría estado una misma célula criminal . Hoy, esa línea de investigación apunta directamente a Eric de Jesús N., de 33 años, y Sandra N., de 32, detenidos por la Secretaría de Seguridad Pública del Estado en coordinación con la Secretaría de Marina.
Fuentes policiales revelaron que ambos estarían relacionados con la quema de al menos tres establecimientos en la zona comercial ubicada en territorio de Santa Clara Ocoyucan. El objetivo, según las indagatorias, no era vandalismo: era presión. Presión para obligar a los propietarios a pagar “derecho de piso”.
Uno de los ataques ocurrió el 17 de febrero en el restaurante de comida mexicana La Picardía, localizado en la calle Hidalgo, en una zona donde convergen diversos negocios. Aquella noche se reportó que sujetos en motocicleta arrojaron un artefacto explosivo al inmueble. En ese momento el hecho fue atendido como un acto vandálico; hoy la historia es distinta.
Las investigaciones establecen que el fuego habría sido provocado con bombas molotov y que se trató de un mensaje directo a los dueños del lugar. La pareja detenida también es vinculada con otros dos incendios registrados en el mismo polígono durante enero y febrero de este año.
La captura de Eric y Sandra se dio a conocer el 26 de febrero. Durante operativos desplegados en los municipios de Puebla y Cuautlancingo, las fuerzas estatales y federales les aseguraron dinero en efectivo, teléfonos celulares, posible droga, cartuchos útiles y dos camionetas.
Ambos fueron puestos a disposición del Ministerio Público por delitos contra la salud, portación de cartuchos de uso exclusivo del Ejército y cohecho. Paralelamente, continúan las investigaciones por su probable participación en actos de extorsión e intimidación mediante incendios.
En ese mismo contexto de violencia en la zona, el pasado 4 de febrero un conductor de plataforma digital, Jorge Emilio, fue víctima de un violento intento de asalto. El joven recibió un servicio desde inmediaciones de Ciudad Judicial con destino hacia el Banco del Bienestar en Camino Real a Santa Clara Ocoyucan.
Antes de llegar, un hombre y una mujer lo amagaron con un arma de fuego, lo golpearon y le aplicaron descargas eléctricas con un taser. En un acto desesperado, el conductor aceleró hasta 90 kilómetros por hora, decidido a no dejarse someter. La maniobra obligó a los agresores a desistir y pedir que los dejara bajar.
Las autoridades no han confirmado si este hecho está directamente ligado a la pareja detenida, pero las pesquisas siguen abiertas.
En Lomas de Angelópolis el mensaje es claro: el fuego no era casual. Era un mecanismo de presión criminal. Y hoy, al menos, hay dos presuntos responsables frente a la justicia.