Cuatro de los presuntos implicados en el asesinato del agente ministerial José Francisco Bonilla Martínez, conocido como “Marino”, fueron aprehendidos por la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) mediante un fuerte operativo desplegado durante la madrugada de este viernes en la colonia Flores del Pedregal, en Puebla capital. Entre los detenidos destaca Gustavo Ángel N., quien es policía en activo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Puebla.
La acción ministerial incluyó ocho cateos simultáneos y una impresionante movilización de agentes investigadores, encabezados por la Coordinación General Especializada en Investigación de Homicidios Dolosos. También participaron elementos de la Coordinación General Especializada en Robo de Vehículos, área a la que pertenecía “Marino”; la Fiscalía Especializada en Investigación de Secuestro y Extorsión; la Fiscalía de Investigación Metropolitana y la Fiscalía de Investigación Regional.
El despliegue prácticamente cercó la zona y permitió ejecutar las órdenes de aprehensión en contra de José Manuel N., José Esteban N., Enrique N. y Gustavo Ángel N., quienes son investigados por su probable responsabilidad en el delito de homicidio calificado.
De acuerdo con las investigaciones de la FGE, los cuatro sujetos (y otros más) ingresaron a un inmueble de Flores del Pedregal de manera violenta y ahí se enfrentaron al agente investigador. “Marino” intentó escapar y resguardarse, por lo que corrió hacia la azotea de un domicilio contiguo. Durante la persecución se habría dado un enfrentamiento a balazos, Marino habría llamado pidiendo refuerzos, pero fue alcanzado y abatido.
Fuentes policiales confirmaron que el agente se encontraba en una fiesta cuando llegaron los ahora detenidos y comenzaron a comportarse de manera violenta, generándose un conflicto. Ante la agresión, “Marino” intentó ponerse a salvo y, de acuerdo con la información recabada, habría respondido a los disparos para protegerse mientras solicitaba auxilio a sus compañeros, a quienes alcanzó a comunicar que estaba siendo atacado.
Sin embargo, los agresores lograron alcanzarlo en la azotea. Tras lesionarlo con arma de fuego, lo golpearon y finalmente lo privaron de la vida por impactos de arma de fuego.
El cuerpo de José Francisco Bonilla Martínez fue localizado posteriormente en la azotea de un inmueble de la colonia Flores del Pedregal. El agente ministerial, de 56 años de edad, presentaba una lesión por proyectil de arma de fuego en la clavícula izquierda, entre otras.
Un aspecto que continúa siendo relevante dentro de las investigaciones es el robo del arma larga de cargo que portaba el agente, además de sus teléfonos celulares. Hasta el momento no se ha informado oficialmente si durante los ocho cateos realizados este viernes fue localizada el arma larga sustraída al investigador.
Cabe recordar que, tras perder contacto con “Marino”, sus compañeros acudieron a su domicilio en la colonia Minerales. Con autorización de su hija ingresaron al inmueble y encontraron su arma corta de cargo, un cargador abastecido para arma larga y dos chalecos balísticos; sin embargo, el arma larga que tenía bajo su resguardo y sus teléfonos ya no se encontraban en el lugar.
La información oficial establece que los hechos ocurrieron el 5 de julio de 2026, cuando los ahora imputados habrían ingresado al inmueble para agredir al agente. Tras la agresión, “Marino” intentó huir hacia la azotea, donde fue alcanzado y privado de la vida.
La detención de los cuatro probables responsables representa un avance importante para esclarecer el homicidio de un agente investigador en activo. Sin embargo, las pesquisas continúan abiertas y trasciende que la Fiscalía busca establecer si hubo más personas involucradas en el crimen, así como determinar el papel específico que desempeñó cada uno de los detenidos.
Particular atención genera el caso de Gustavo Ángel N., policía municipal de Puebla en activo, quien ahora enfrenta una investigación como probable participante en los hechos que terminaron con la vida de un agente de la propia Fiscalía.
Será en audiencia inicial donde un Juez de Control determine la situación jurídica de los cuatro detenidos, quienes deberán ser considerados inocentes mientras no exista una sentencia que determine lo contrario.
Con los cuatro detenidos y los ocho cateos realizados, la Fiscalía deberá profundizar en la reconstrucción de aquella noche, establecer quién efectuó cada una de las acciones y esclarecer el destino del arma larga que pertenecía al agente ministerial.