Una riña registrada durante el carnaval en la junta auxiliar de La Resurrección, en la ciudad de Puebla, dejó como saldo a un joven lesionado por proyectil de arma de fuego. El herido fue identificado como Samuel Alejandro J. A., de 20 años de edad, quien recibió dos impactos de bala a la altura de la cadera.
De acuerdo con versiones extraoficiales obtenidas por fuentes policiales, los hechos ocurrieron la tarde de este martes, en medio de los festejos. Testigos indicaron que Samuel Alejandro sostuvo una confrontación con varios sujetos, lo que derivó en una riña. En ese contexto, uno de los involucrados habría sacado un arma de fuego y disparado en al menos dos ocasiones.
Las mismas fuentes señalaron que entre los presuntos agresores estaría un individuo conocido en la zona con el alias de “El Cara Sucias”, así como otro apodado “El Fantasma”. Ambos serían identificados por vecinos como personas relacionadas con el manejo de mototaxis en dicha junta auxiliar. Hasta el momento, esta información no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades ministeriales.
Tras los disparos, familiares del lesionado reaccionaron de manera agresiva contra los uniformados que acudieron al lugar para tomar conocimiento. Paramédicos brindaron atención prehospitalaria al joven y posteriormente lo trasladaron a un hospital. Reportes preliminares indican que su estado de salud es estable, aunque delicado.
Este hecho se suma a otros incidentes violentos registrados durante la actual temporada de carnavales. Cabe recordar que el pasado domingo se reportó una presunta riña campal en San Pablo Xochimehuacán. Asimismo, se investiga la denuncia de un joven que habría sido víctima de abuso sexual tras acudir a un carnaval en la junta auxiliar de La Libertad; el afectado, vecino de Cuautlancingo, relató que quedó inconsciente luego de ingerir una bebida proporcionada por un desconocido.
Las autoridades ya realizan las diligencias correspondientes para esclarecer el ataque armado en La Resurrección y deslindar responsabilidades. Mientras tanto, estos acontecimientos reavivan la preocupación por la seguridad en celebraciones masivas, donde el consumo de alcohol y la falta de control pueden detonar situaciones de alto riesgo.