La ola de violencia que azota a la Central de Abasto de Puebla ha alcanzado niveles alarmantes, provocando que comerciantes y bodegueros alcen la voz para exigir seguridad. En conferencia de prensa este lunes, encabezada por Luis Pinto Medel
Secretario del Consejo General de la Central de Abasto, denunciaron los constantes hechos delictivos que han dejado a dos comerciantes muertos en tan solo una semana.
El caso más reciente ocurrió el sábado 11 de enero, cuando Norma, una comerciante de 53 años, fue asesinada durante un intento de asalto. La mujer, acompañada de su familia, fue interceptada por un grupo armado que intentó robarle una fuerte suma de dinero. Al no lograr ingresar a su camioneta, los delincuentes dispararon, hiriéndola de gravedad. Aunque fue trasladada de inmediato al Hospital de Traumatología y Ortopedia, llegó sin signos vitales.
Luis Pinto también reveló que otro comerciante, dedicado a la venta de pollo, falleció días atrás tras ser herido en un asalto el pasado 6 de enero. El hombre fue atacado a balazos luego de intentar recuperar su camioneta Ford Ranger, doble cabina, color azul, que le fue robada al llegar a trabajar a la Central de Abasto. Aunque la policía recuperó el vehículo en la carretera federal Puebla-Tlaxcala, a la altura de San Cristóbal Tulcingo, no hubo detenidos. El pollero fue llevado a un hospital y donde días después pereció.
Ante esta situación, los comerciantes exigieron a las autoridades federales, estatales y municipales la implementación de medidas urgentes de seguridad. Demandaron la instalación de una barda perimetral y la creación de un destacamento de la Guardia Nacional para resguardar la integridad de los más de 20 mil visitantes y trabajadores que acuden diariamente a la Central de Abasto.
Asimismo, anunciaron una marcha pacífica para este miércoles a las 10:30 de la mañana, que partirá desde la Central de Abasto hacia el Centro Histórico de Puebla. Su objetivo es visibilizar la creciente inseguridad y presionar a las autoridades para que actúen con eficacia.
Los bodegueros recalcaron que los robos de vehículos de carga, asaltos a comercios y atracos a mano armada son hechos recurrentes en la zona, sumándose también los asaltos a clientes en instituciones bancarias cercanas. La creciente violencia ha puesto en riesgo no solo a comerciantes, sino también a consumidores que diariamente acuden al lugar para abastecerse.
Con esta movilización, los comerciantes buscan ser escuchados y obtener soluciones concretas para frenar la ola de violencia que afecta a la Central de Abasto de Puebla.













