Un comando conformado presuntamente por al menos diez sujetos armados y encapuchados sembró el terror durante la madrugada de este martes en la comunidad de San Gabriel Cuauhtla, municipio de Tlaxcala, donde irrumpió en dos viviendas, golpeó a un policía que se encontraba en su día franco, sometió y amarró a una familia, y finalmente escapó con un botín estimado en aproximadamente 600 mil pesos.
El atraco comenzó cerca de las 04:30 horas en un domicilio ubicado sobre la calle del Canal, en inmediaciones del cruce con el bulevar San Miguel. Los delincuentes buscaban una cantidad importante de dinero, pero aparentemente se equivocaron de vivienda.
En el primer inmueble encontraron a Carlos N., integrante de una corporación policial, quien se encontraba descansando. Los hombres lo amenazaron con armas de fuego y le exigieron 100 mil pesos. Al descubrir que no era la persona que buscaban, lo golpearon en la cabeza y le causaron lesiones en ambas muñecas. Además, se llevaron una computadora portátil, una consola PlayStation y varias piezas de joyería.
El grupo no se dio por vencido. Desde ese domicilio pasó al inmueble contiguo, propiedad del comerciante Rogelio N., donde aparentemente sí tenían información precisa sobre el dinero.
Dentro de la casa sometieron al comerciante, a su esposa Mariana Estefani N., de 27 años, y a sus hijos de 10 y 6 años. Bajo amenazas de muerte, exigieron la entrega del efectivo y terminaron apoderándose de alrededor de 100 mil pesos, además de diversos objetos de valor.
Los delincuentes también consiguieron las llaves de dos automóviles: una Honda BR-V 2021, naranja, placas del Estado de México, y un Volkswagen Jetta color vino, placas de Tlaxcala.
Antes de escapar, dejaron amarradas a las víctimas. Una vez que lograron liberarse, pidieron auxilio al 911.
Policías municipales, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y paramédicos de Cruz Roja acudieron al lugar. Carlos N. presentó una herida en la parte posterior de la cabeza y lesiones en las muñecas; Rogelio N. sufrió un golpe en el abdomen, mientras que la mujer y los menores fueron atendidos por crisis nerviosa.
El C5i apoyó la búsqueda de los responsables, pero hasta ahora no hay detenidos. Las primeras pesquisas apuntan a un robo planeado y no se descarta que alguien cercano haya proporcionado información.
El análisis de videovigilancia también apunta preliminarmente a que los delincuentes habrían ingresado desde Puebla, aparentemente por la zona de San Martín Texmelucan, y utilizado esa misma ruta para escapar.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Tlaxcala deberá esclarecer quién proporcionó la información, identificar a los responsables y determinar cómo fue planeado el cuantioso atraco.