Después de casi 11 años de una batalla judicial marcada por recursos legales, amparos, diligencias controvertidas y una búsqueda que nunca logró localizar a la víctima, un Tribunal de Enjuiciamiento declaró culpable a José María Sosa Álvarez por el delito de desaparición de persona en agravio de Paulina Camargo Limón.
La resolución fue emitida durante la madrugada de este martes, luego de una audiencia que se prolongó por más de 17 horas y que concluyó con un fallo condenatorio contra el acusado, quien continuará internado en el penal de San Miguel en espera de la audiencia de individualización de sanciones, programada para el próximo 17 de julio, cuando se conocerá la pena de prisión que deberá cumplir y el monto de la reparación del daño.
La decisión judicial fue recibida entre lágrimas por Rocío Limón y Rolando Camargo, padres de Paulina, quienes durante casi 11 años han mantenido una incansable lucha para exigir justicia por la desaparición de su hija, cuyo paradero sigue siendo desconocido.
Durante la jornada, familiares, amigos e integrantes del colectivo El Taller permanecieron afuera de la Casa de Justicia con pancartas, lonas, siluetas con nombres de mujeres desaparecidas y consignas para respaldar a la familia Camargo. Al caer la noche también encendieron veladoras y colocaron prendas de bebé en memoria de Paulina y del hijo que esperaba al momento de desaparecer.
Paulina Camargo tenía 19 años y contaba con 18 semanas de embarazo cuando, el 25 de agosto de 2015, acudió a una cita con José María Sosa. De acuerdo con las investigaciones, ambos fueron captados por cámaras de videovigilancia antes de abordar un taxi. Desde entonces no volvió a saberse de ella.
Las primeras investigaciones estuvieron rodeadas de polémica. José María fue detenido inicialmente por falsedad de declaraciones y posteriormente enfrentó acusaciones por homicidio y aborto. Sin embargo, la defensa acreditó que una supuesta confesión fue obtenida mediante tortura y diversos tribunales federales determinaron que varias pruebas utilizadas en su contra eran ilegales, lo que derivó en la reposición de distintos procedimientos y, finalmente, en la anulación de la sentencia que existía por esos delitos.
Pese a ello, el proceso por desaparición de persona continuó bajo el Sistema Penal Acusatorio. En 2018 fue vinculado a proceso por ese delito y, tras el juicio oral, el Tribunal concluyó que existían elementos suficientes para emitir un fallo condenatorio.
Aunque la resolución representa un paso histórico para la familia Camargo, el caso permanece abierto en un aspecto fundamental: Paulina Camargo Limón continúa desaparecida y, hasta la fecha, nadie ha podido establecer qué ocurrió con ella ni dónde se encuentran sus restos. La defensa de José María Sosa todavía podrá recurrir a los medios de impugnación previstos por la legislación.
















