Lo que en un principio fue atendido como un aparente deceso por causas accidentales, terminó por perfilarse como un homicidio con arma de fuego en el municipio de Zacatlán.
La mañana del 12 de febrero, vecinos de la colonia Maquixtla reportaron la presencia de un hombre tirado dentro de una zanja, a un costado de un camino de terracería. Según las primeras versiones, el masculino —de entre 50 y 60 años— no se movía y, a simple vista, no presentaba huellas evidentes de violencia.
Paramédicos que acudieron al sitio confirmaron que ya no contaba con signos vitales. Trascendió que el cuerpo presentaba sangrado en la zona cefálica, lo que inicialmente fue asociado con una probable caída.
Sin embargo, horas más tarde, durante las diligencias ministeriales, el panorama cambió drásticamente.
Personal de la Fiscalía General del Estado realizó el levantamiento del cadáver y, tras la inspección pericial, se estableció que el hombre no murió por un accidente. El dictamen preliminar reveló que el occiso presentaba múltiples impactos de arma de fuego.
De acuerdo con la información obtenida en el lugar, las lesiones se localizaron en el tórax y en la rodilla derecha. Las características de las heridas sugieren que los disparos habrían sido realizados con una escopeta.
El cuerpo quedó en calidad de desconocido y fue trasladado al anfiteatro correspondiente, donde se espera que familiares o conocidos acudan a identificarlo oficialmente.
La zona fue resguardada mientras se concluían las diligencias, en busca de indicios que permitan reconstruir la mecánica de los hechos y establecer el móvil del crimen.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer este homicidio que, en cuestión de horas, pasó de una supuesta muerte accidental a una ejecución confirmada.














