Las primeras investigaciones en torno al homicidio de un hombre en la junta auxiliar Ignacio Romero Vargas han dado un giro contundente: todo apunta a una ejecución directa, presuntamente ligada a la disputa entre grupos delictivos por el control de la zona.
El crimen ocurrió la noche del martes en inmediaciones de la calle Privada Tabasco y Camino Nacional, donde fue localizado el cuerpo sin vida de un masculino que, hasta el momento, permanece en calidad de desconocido número 41/2026/CGEIHD, según consta en la carpeta de investigación FGEP/CDI/CGEIHD/HOMICIDIOS-I/000150/2026.
En un inicio, versiones preliminares indicaban que el móvil podría haber sido un asalto; sin embargo, esta línea fue descartada conforme avanzaron las diligencias ministeriales.
De acuerdo con fuentes cercanas a la investigación, la forma en la que fue perpetrado el ataque revela un patrón claro de ejecución. El hombre presentaba múltiples impactos de arma de fuego en distintas partes del cuerpo, lo que evidencia que fue blanco de un ataque directo y no de un hecho circunstancial.
El cadáver fue localizado en posición decúbito dorsal y vestía una sudadera verde con la leyenda “Guess Los Ángeles”, camiseta blanca, pants verde, tenis blancos y ropa interior azul. A simple vista, no se reportaron signos de robo, lo que refuerza la hipótesis de una agresión intencional.
Los peritajes realizados en el lugar permitieron el aseguramiento de al menos seis casquillos percutidos calibre .22, los cuales serán clave para los análisis balísticos que buscan identificar el arma utilizada y su posible relación con otros hechos delictivos.
Las lesiones documentadas en el cuerpo corresponden a varios impactos por proyectil de arma de fuego en rostro, tórax, espalda, rodilla y zona lumbar, heridas que le habrían provocado la muerte de manera prácticamente inmediata.
La zona fue acordonada por elementos de seguridad pública, mientras que personal de la Fiscalía General del Estado, a través de la Coordinación Especializada en Investigación de Homicidios Dolosos, realizó el levantamiento del cadáver y la recolección de indicios.
Hasta el momento, no hay personas detenidas ni identificadas como probables responsables; sin embargo, las autoridades mantienen como principal línea de investigación un ajuste de cuentas entre bandas rivales que operan en esa región de la capital poblana.
Este hecho vuelve a encender las alertas sobre la presencia y operación de células delictivas en la periferia de la ciudad, donde las disputas por territorio han derivado en episodios de violencia cada vez más directos y letales.