Luego de días de angustia y zozobra, la familia de Elías, el niño de ocho años que fue herido por una bala mientras viajaba con su mamá por el Periférico Ecológico, recibió una noticia alentadora: el menor fue dado de alta y ya continúa su proceso de recuperación en casa, tras mostrar una evolución médica favorable.
De acuerdo con Ángel Arámburo, tío del pequeño, los médicos autorizaron su salida del hospital el pasado 17 de enero, luego de constatar una mejora significativa en su estado de salud. El niño ya puede caminar por sí mismo y consumir alimentos sólidos, lo que permitió continuar el tratamiento fuera del nosocomio, bajo estricta vigilancia médica.
El familiar explicó que el proyectil de arma de fuego permanece alojado en la parte baja de la mandíbula, por lo que aún no se ha definido una fecha para su extracción. Los especialistas esperan que la inflamación disminuya para valorar el procedimiento quirúrgico más seguro, mientras tanto, Elías seguirá bajo observación y medicación en su domicilio.
Aunque existe una carpeta de investigación abierta, la familia desconoce hasta ahora los avances del caso. No se ha informado si ya se tiene claridad sobre el origen del disparo que hirió al menor, un hecho que generó indignación y preocupación entre la ciudadanía.
A través de redes sociales, los familiares compartieron un emotivo mensaje en el que agradecieron el respaldo recibido durante los momentos más difíciles. En el texto, señalaron que, pese a haber atravesado “la semana más dura de sus vidas”, el regreso de Elías a casa representa un paso enorme en su recuperación y un motivo de esperanza.
El ataque ocurrió el lunes 12 de enero, cuando el niño regresaba de una práctica de fútbol junto con su hermano. Su madre los recogió y, al circular por el Antiguo Camino Real a Cholula, a la altura del Instituto México de Puebla, se incorporaban al Periférico Ecológico cuando se escuchó el disparo. La bala ingresó por la mejilla del menor y se alojó debajo de la mandíbula.
Elías fue trasladado de urgencia a un hospital privado, donde permaneció varios días internado. Debido a los altos costos médicos, la familia solicitó apoyo económico, recibiendo una amplia respuesta solidaria.
Hasta el momento, solo se manejan dos hipótesis: que se haya tratado de una bala perdida o que alguien estuviera disparando deliberadamente contra vehículos que circulaban por la zona. Será la autoridad ministerial la encargada de esclarecer este grave hecho que puso en riesgo la vida de un menor y evidenció, una vez más, la peligrosidad de la violencia armada.











