Momentos de terror se vivieron en la comunidad de Xaltepuxtla, en el municipio de Tlaola, luego de que una fuerte explosión sacudiera la zona y provocara un incendio en una vivienda utilizada presuntamente como almacén y punto de elaboración de pirotecnia.
De acuerdo con los primeros reportes, vecinos comenzaron a escuchar múltiples detonaciones, seguidas de una intensa columna de humo y fuego que rápidamente envolvió el inmueble. El siniestro ocurrió en una casa ubicada cerca del templo Pentecostés, conocida por habitantes como un sitio donde se trabajaba con material pirotécnico.
Tras el estallido, unidades de emergencia se movilizaron de inmediato, mientras pobladores de la zona también se sumaron para intentar controlar las llamas, ante el riesgo latente de nuevas explosiones por la presencia de pólvora y otros materiales altamente inflamables.
De manera preliminar, se reporta que al menos cinco personas resultaron lesionadas, varias de ellas con quemaduras de consideración. Paramédicos brindaron atención en el lugar y realizaron el traslado de los heridos a hospitales cercanos, donde su estado de salud se reporta como reservado.
El incendio consumió gran parte de la vivienda, mientras los cuerpos de rescate trabajaron durante varios minutos para sofocar el fuego y evitar que se propagara a casas contiguas, lo que habría generado una tragedia mayor.
Habitantes de Xaltepuxtla relataron que el estruendo se escuchó a una distancia consisderable, lo que generó pánico entre familias que, ante el temor de nuevas explosiones, optaron por alejarse del área.
Este hecho vuelve a poner en evidencia los riesgos de la elaboración y almacenamiento irregular de pirotecnia en zonas habitadas, una práctica que, pese a los constantes llamados de las autoridades, continúa registrándose en diversas comunidades del estado.
Hasta el momento, no se ha informado de personas fallecidas, sin embargo, las autoridades ya iniciaron las investigaciones correspondientes para determinar las causas del estallido y deslindar responsabilidades.
La zona permanece bajo resguardo mientras continúan las labores de enfriamiento y evaluación de daños.