Dos falsas alarmas de bomba desataron pánico y una intensa movilización de cuerpos de emergencia este jueves en los municipios de Coxcatlán y Tehuacán, Puebla. A pesar del despliegue de elementos de seguridad y la intervención de binomios caninos en ambos lugares, no se encontraron artefactos explosivos, confirmándose que se trató de alertas infundadas.

El primer incidente ocurrió alrededor de las 12:30 de la tarde en el Ayuntamiento de Coxcatlán, ubicado en la calle Ayuntamiento, esquina con Benito Juárez, en el Centro de la cabecera municipal.

Una llamada anónima alertó sobre la presencia de un supuesto artefacto explosivo en el lugar, lo que activó los protocolos de emergencia y llevó a la evacuación del edificio. En ese momento, dentro de la presidencia se encontraban aproximadamente 70 personas, procedentes de la comunidad de Calipan, que sostenían una reunión con el regidor de educación y la secretaria general del ayuntamiento.

Estas personas dialogaban sobre los pagos pendientes a obreros y cañeros del ingenio de Calipan, afectados por problemas económicos del ingenio azucarero local.

Al lugar llegaron elementos de la Guardia Nacional, Ejército Mexicano, Protección Civil y Policía Estatal. Tras una exhaustiva inspección con apoyo de perros entrenados, se descartó la presencia de cualquier explosivo, confirmándose que se trató de una falsa alarma.

Unos minutos antes, alrededor de las 11:00 de la mañana, una situación similar ocurrió en la Casa de Justicia de San Lorenzo Teotipilco, en el municipio de Tehuacán, ubicada en la calzada Adolfo López Mateos.

En este lugar, se reportó un objeto sospechoso que generó una alerta de bomba. La SEDENA, Guardia Nacional y Policía Estatal se movilizaron rápidamente para inspeccionar la zona. Tras una revisión exhaustiva, se concluyó que no había ningún objeto explosivo ni amenaza real para la seguridad de los ciudadanos.

Ambas situaciones generaron un despliegue considerable de recursos y personal, causando preocupación entre la población y distracción de las autoridades de sus funciones. Estos incidentes subrayan la importancia de manejar con responsabilidad las llamadas de alerta a los números de emergencias. Las autoridades no han informado si hay investigaciones en curso para identificar a los responsables de estas falsas alarmas.