Tras los hechos de violencia ocurridos el jueves en Huaquechula, donde un grupo de pobladores pretendía linchar a un presunto ladrón de vehículos de carga, terminaron incendiando tres patrullas. Ahora se sabe con precisión cómo ocurrieron los acontecimientos.
La tensión social que desde hace varios días se vive en el municipio de Huaquechula escaló la tarde y noche del jueves hasta convertirse en un episodio de violencia que culminó con el incendio de tres patrullas, una de la Policía Municipal y dos de la Policía Estatal, luego de la captura de un presunto integrante de una banda dedicada al robo de vehículos de carga. De acuerdo con fuentes que permanecieron en el lugar durante todo el operativo, el conflicto se originó tras el robo de un tractocamión tipo jaula cargado con soya y se agravó por el rumor de que el detenido sería puesto en libertad.
Las investigaciones preliminares indican que una banda de delincuentes armados interceptó al operador del tractocamión sobre la carretera federal Puebla-Izúcar de Matamoros, a la altura de la gasolinera de la comunidad de La Trinidad, perteneciente al municipio de Atlixco.
Los asaltantes sometieron al conductor, lo privaron de la libertad durante varios minutos y posteriormente lo abandonaron en otro sitio, mientras ellos escapaban con el tractocamión y la carga con dirección a Izúcar de Matamoros.
Según las fuentes consultadas, los delincuentes llegaron hasta la zona de restaurantes ubicada a un costado de la carretera federal, en el municipio de Tepeojuma. Ahí realizaron una maniobra que llamó la atención de los comerciantes del lugar, quienes están acostumbrados a ver llegar diariamente a los transportistas.
Los sujetos desengancharon la caja tipo jaula sobre la carretera y se llevaron únicamente el tractocamión. Además, quienes estaban en el sitio notaron que ninguno de los hombres era el operador habitual de esa unidad, por lo que de inmediato alertaron a las autoridades.
Tras recibir el reporte, la Policía Estatal confirmó que el vehículo había sido robado y desplegó un operativo de búsqueda que permitió ubicar el tractocamión en terrenos de cultivo de la comunidad de Soto y Gama, donde presuntamente pretendían desmantelarlo.
Habitantes de Soto y Gama localizaron el sitio y comenzaron a congregarse. En medio de la movilización fue retenido uno de los presuntos integrantes de la banda, mientras sus cómplices lograron escapar.
Al lugar acudieron elementos de la Policía Estatal y de la Policía Municipal de Huaquechula. También llegaron decenas de pobladores de la comunidad de Tezonteopan de Bonilla, de acuerdo con las fuentes consultadas, estos últimos fueron quienes mostraron mayor agresividad y exigían hacer justicia por propia mano.
Las corporaciones policiales activaron el protocolo para evitar un linchamiento y, tras momentos de tensión, consiguieron rescatar al detenido y ponerlo bajo resguardo.
Cuando la situación parecía controlada y las autoridades se preparaban para retirar el tractocamión recuperado, alguien comenzó a gritar que el presunto ladrón sería liberado. El rumor encendió nuevamente los ánimos y provocó que la multitud rodeara a los policías.
Los inconformes comenzaron a vandalizar las patrullas, rompieron cristales y espejos retrovisores e incluso intentaron volcarlas. Al no conseguirlo, les prendieron fuego. Posteriormente se confirmó que las unidades incendiadas fueron tres: una perteneciente a la Policía Municipal de Huaquechula y dos de la Policía Estatal.
Durante varias horas, los uniformados permanecieron prácticamente rodeados por la turba. Fue hasta que un habitante de Soto y Gama intervino para llamar a la calma que los grupos más violentos comenzaron a retirarse.
Ya durante la madrugada del viernes fue posible retirar del lugar las tres patrullas calcinadas y el tractocamión recuperado, el cual quedó a disposición del Ministerio Público como parte de las investigaciones.
Un dato que llamó la atención de las autoridades fue que dentro del tractocamión fueron localizados al menos dos inhibidores de señal, equipo utilizado comúnmente por bandas dedicadas al robo de transporte de carga para impedir la localización satelital de las unidades, lo que fortalece la hipótesis de que se trata de un grupo delictivo organizado que opera en el corredor comprendido entre Atlixco y la Mixteca poblana.
Las investigaciones continúan para determinar la identidad de los demás integrantes de la banda y fincar responsabilidades al hombre detenido. Asimismo, las autoridades buscarán identificar y sancionar a quienes participaron en el incendio y los daños ocasionados a las tres unidades oficiales, hechos que constituyen diversos delitos además del intento de linchamiento.
Fuentes consultadas señalaron que el clima de inconformidad en Huaquechula se ha intensificado por la ola de violencia registrada en los últimos días, situación que contribuyó a que el enojo de los pobladores escalara hasta los hechos vandálicos registrados en Soto y Gama. Se espera que tanto el presunto ladrón como quienes atacaron a las corporaciones policiales enfrenten todo el peso de la ley.












