Un robo considerable se registró en las oficinas del comisariado ejidal de la junta auxiliar de San Pablo Tepetzingo, perteneciente al municipio de Tehuacán, donde delincuentes aprovecharon la ausencia de personas en el inmueble para ingresar y llevarse dinero en efectivo, equipo de videovigilancia y documentación importante.
El hecho fue reportado la tarde de este miércoles, cuando autoridades auxiliares acudieron a las instalaciones del comisariado y detectaron anomalías en el inmueble. De inmediato solicitaron la intervención de la policía municipal.
Al arribar los uniformados, se entrevistaron con representantes del consejo de vigilancia del ejido. Quienes señalaron que al revisar las oficinas se percataron de que la protección de una de las ventanas había sido manipulada, lo que permitió a los delincuentes ingresar al lugar.
Tras inspeccionar el interior del inmueble, los encargados realizaron un inventario preliminar y confirmaron que los ladrones sustrajeron aproximadamente 180 mil pesos en efectivo, además de cuatro cámaras de videovigilancia, cuyo valor económico no fue precisado.
Los delincuentes también se apoderaron de documentación relevante del comisariado ejidal, lo que genera preocupación entre las autoridades auxiliares, ya que podría tratarse de archivos administrativos o papelería relacionada con trámites del ejido.
De acuerdo con los primeros reportes, el robo ocurrió cuando las oficinas se encontraban sin personas en su interior, situación que fue aprovechada por los responsables para operar sin ser detectados.
Policías municipales realizaron una inspección en el lugar para verificar posibles indicios, sin embargo, al momento del reporte no se tenía información sobre la identidad de los responsables ni sobre el momento exacto en que ocurrió el ilícito.
A los representantes del ejido se les brindó orientación para acudir ante la Fiscalía General del Estado y presentar la denuncia formal, con el fin de que se inicie la carpeta de investigación correspondiente.
El caso ya es investigado y no se descarta que las cámaras sustraídas hayan sido retiradas precisamente para evitar que quedaran evidencias de los responsables. Mientras tanto, en la comunidad existe preocupación por la seguridad de las instalaciones ejidales y la pérdida del dinero.













