Una macabra sorpresa se llevó el operador de una retroexcavadora la mañana de este lunes, cuando trabajaba en un terreno junto al Panteón Municipal de Santa María Coronango. Al realizar una excavación, el operador descubrió un cuerpo humano dentro de un costal, del cual sobresalía un cráneo completamente blanco y descarnado.
Según testimonios, la maquinaria había estado trabajando en el área durante algunos días, retirando grandes cantidades de tierra.
Hoy, al introducir la “mano de chango” en el suelo, el operador extrajo accidentalmente los restos humanos, lo que lo llevó a detener de inmediato las labores y dar aviso a las autoridades.
Elementos de la Policía Municipal llegaron al sitio y confirmaron que el cuerpo estaba en un avanzado estado de descomposición.
Debido a ello, no se pudo determinar de inmediato el sexo de la víctima ni la causa de muerte. La Fiscalía General del Estado, junto con peritos en criminalística y especialistas en antropología forense, se encargaron del levantamiento del cadáver, el cual fue trasladado al anfiteatro para los estudios correspondientes.
Entre las hipótesis que manejan los investigadores está la posibilidad de que el cuerpo hubiera sido sepultado en un área cercana al panteón por precariedades económicas, aunque no se descarta la teoría de un homicidio. Las autoridades indicaron que será hasta que se realicen los exámenes de necrocirugía cuando se pueda determinar el tiempo de muerte, el sexo y la causa de este fallecimiento.
Elementos del Ejército Mexicano también aseguraron la zona, mientras continúan las indagatorias para esclarecer si este hallazgo corresponde a un hecho delictivo o a una muerte por causas naturales.
















