El cuerpo sin vida de un campesino, el cual estaba reportado como desaparecido desde días atrás, fue localizado semisumergido y en avanzado estado de descomposición en un río del municipio de Atzala, en la mixteca poblana. La víctima fue identificada como Hilario S. G., de 47 años de edad, quien, de acuerdo con sus familiares, enfrentaba problemas de adicciones y anteriormente había atentado contra su propia vida.
El hallazgo ocurrió la tarde del jueves 21 de mayo en el callejón Iglesias, en la zona donde convergen el Río Salado y el Río Dulce, en el barrio Los Reyes, perteneciente a la junta auxiliar de Atzala.
De acuerdo con los reportes ministeriales, fueron habitantes de la zona quienes alertaron a las autoridades luego de percibir un fuerte olor fétido proveniente del cauce. Un hombre que trabajaba cerca del río observó el cuerpo atorado entre las piedras, parcialmente sumergido y con la cabeza hacia abajo.
Policías municipales acudieron al sitio y confirmaron que se trataba de un hombre sin signos vitales y en estado de descomposición, por lo que acordonaron la zona y notificaron a la Fiscalía General del Estado.
Posteriormente arribaron agentes ministeriales y peritos de la Coordinación Especializada en Investigación de Homicidios Dolosos para llevar a cabo las diligencias correspondientes dentro de la carpeta de investigación FGEP/EAT/CGEIHD/IZUCARMAT-I/000043/2026.
Durante las maniobras para extraer el cadáver llegaron familiares de Hilario, entre ellos su hermana y su concubina, quienes al observar fotografías del cuerpo confirmaron plenamente su identidad.
Los familiares relataron a las autoridades que desde días atrás no sabían nada de Hilario. Indicaron que el domingo salió de su vivienda presuntamente bajo los efectos del alcohol y otras sustancias tóxicas, luego de protagonizar un episodio alterado en su domicilio, motivo por el cual acudieron a denunciar formalmente su desaparición.
También señalaron que anteriormente había atentado contra su vida, situación que ahora forma parte de las líneas de investigación de las autoridades ministeriales.
Cerca del lugar donde estaba el cadáver fueron encontradas algunas prendas de vestir que presuntamente pertenecían al hoy occiso: un bóxer gris, una playera negra con la leyenda “Fox” y la frase “Motor is my life”, además de un tenis blanco marca Adidas con franjas negras.
Las autoridades informaron que el cuerpo no presentaba lesiones violentas visibles que pudieran hacer presumir de manera inmediata la intervención de terceras personas. Sin embargo, durante la inspección se documentaron diversas escoriaciones y equimosis en piernas y rodillas, por lo que será la necropsia de ley la que determine con precisión la causa de muerte.
El cadáver fue extraído del agua y trasladado al anfiteatro regional para los estudios correspondientes. Hasta el cierre de esta edición, la principal línea de investigación apuntaba a un posible ahogamiento.