Una familia de la junta auxiliar de San Pablo Xochimehuacán perdió prácticamente todo su patrimonio luego de que un fuerte incendio consumiera su vivienda la mañana del domingo, por lo que ahora piden el apoyo de la ciudadanía para poder reconstruir su casa y recuperar lo más indispensable para vivir.
El siniestro ocurrió alrededor de las 10:30 horas, cuando el fuego comenzó a propagarse rápidamente dentro del domicilio y en cuestión de minutos arrasó con muebles, ropa, electrodomésticos y gran parte de la estructura de la vivienda, dejando a siete personas sin un lugar seguro donde habitar.
En entrevista, el señor Osvaldo, jefe de familia, relató que el incendio fue tan intenso que incluso dañó cables del tendido eléctrico, mientras que el techo quedó destruido y varias paredes resultaron afectadas por el calor y el humo.
Indicó que en la casa vivían siete integrantes de la familia, quienes lograron salir a tiempo, pero no pudieron rescatar sus pertenencias, por lo que perdieron camas, sillones, lavadora, ropa, documentos y prácticamente todo lo que habían conseguido durante años de trabajo.
El afectado explicó que se dedica a cargar y descargar mercancía en tiendas y camiones de reparto, trabajo con el que ha sostenido a su familia durante años, y con el cual poco a poco fueron construyendo su vivienda, la cual ahora quedó severamente dañada.
Señaló que para poder habitar nuevamente el lugar necesitan láminas, puertas, ventanas, cables, enchufes, conexiones eléctricas, así como materiales de construcción, además de alimentos, ropa y muebles básicos.
Debido a la difícil situación en la que se encuentran, la familia solicita el apoyo de los ciudadanos poblanos, indicando que cualquier ayuda, por pequeña que sea, será de gran utilidad para poder salir adelante.
Las personas que deseen colaborar pueden acudir directamente al domicilio ubicado en la calle Benito Juárez número 21, en la colonia Ignacio Mariscal, perteneciente a la junta auxiliar de San Pablo Xochimehuacán, donde la familia permanece tratando de limpiar y recuperar lo poco que quedó tras el incendio.
El señor Osvaldo señaló que lo que más les duele no es la pérdida material, sino ver cómo en unos minutos se perdió el esfuerzo de toda una vida, por lo que ahora confían en la solidaridad de la gente para poder empezar de nuevo.














