Las autoridades del estado de Tlaxcala asumieron la investigación por el doble homicidio de un hombre y una mujer cuyos cuerpos fueron localizados el pasado viernes en un paraje del Ejido Llano Grande, en el municipio de Chignahuapan, en la zona limítrofe entre Puebla y Tlaxcala. La determinación se tomó luego de que las primeras indagatorias permitieran establecer que el crimen se habría cometido en territorio tlaxcalteca.
De manera oficial se confirmó que las víctimas son Karina de Los Ángeles Ruiz Ruiz y Alexandro Agustín Tello Olmedo, ambos de 50 años de edad, quienes contaban con reporte de desaparición desde la noche del 19 de febrero. Sus cuerpos fueron hallados sin vida y con visibles huellas de violencia, tal como se informó oportunamente en este espacio.
El hallazgo ocurrió en territorio poblano, fue por eso que la Fiscalía General del Estado de Puebla, a través de la Fiscalía Especializada en Investigación de los Delitos de Desaparición Forzada de Personas y Desaparición Cometida por Particulares, la que tomó conocimiento inicial del caso. Sin embargo, este domingo, la fiscal general del estado, Idamis Pastor Betancourt, informó que las diligencias realizadas permitieron determinar que el doble asesinato ocurrió en Tlaxcala, por lo que la carpeta de investigación fue turnada a la Fiscalía General del Estado de Tlaxcala.
La funcionaria precisó que las autoridades poblanas mantienen colaboración activa con sus homólogas tlaxcaltecas, aportando información y apoyo en tareas de investigación. No obstante, subrayó que los avances, líneas de investigación y el eventual esclarecimiento del caso corresponden a Tlaxcala, por tratarse del lugar donde se cometió el crimen.
De acuerdo con datos contenidos en el reporte oficial, los cuerpos fueron encontrados en un área abierta de carácter rural, de difícil acceso vehicular y peatonal. En el sitio, personal especializado realizó el procesamiento de la escena, donde se documentaron indicios relevantes para la investigación.


En cuanto a las condiciones de las víctimas, se informó que la mujer fue localizada en posición de decúbito lateral derecho, mientras que el varón yacía en posición de decúbito ventral. Ambos estaban semidesnudos y sin signos vitales.
Respecto a las lesiones externas visibles, las autoridades detallaron que Karina de Los Ángeles Ruiz Ruiz presentaba un orificio de forma irregular en la región frontal del lado derecho. Por su parte, Alexandro Agustín Tello Olmedo tenía un orificio de forma irregular en el puente nasal. Estas características son compatibles con lesiones producidas por proyectil de arma de fuego.
Asimismo, se reportó la presencia de un lago hemático alrededor de la región cefálica de ambos cuerpos, lo que refuerza la hipótesis de que murieron a consecuencia de disparos.
Durante la intervención pericial se realizaron pruebas con telas de rodizonato, técnica utilizada para detectar residuos de disparo. Dichos indicios fueron debidamente embalados y asegurados como parte de la investigación ministerial.
En relación con la causa de muerte, aunque será la necropsia de ley la que determine con precisión los mecanismos letales, de manera preliminar se estableció que las víctimas fallecieron por lesiones asociadas a impactos de bala.
Hasta el momento, ninguna autoridad ha informado sobre personas detenidas ni sobre el posible móvil del crimen. Las investigaciones continúan bajo la conducción de la Fiscalía de Tlaxcala, que deberá definir las líneas de indagatoria correspondientes.
El caso ha generado consternación en la región, no solo por la violencia con la que fueron privados de la vida, sino porque previamente habían sido reportados como desaparecidos.
Se espera que en los próximos días las autoridades tlaxcaltecas emitan información adicional sobre los avances en este doble homicidio que enluta a dos familias y vuelve a encender las alertas sobre la violencia en la zona limítrofe entre Puebla y Tlaxcala.