Ahora se sabe que Reyna J. H., de 59 años, conocida con el apodo de La Reina del Sur, quien fue acribillada a balazos en una presunta narcotiendita del sur de la ciudad de Puebla, días antes había sobrevivido a otro ataque armado. La mujer se encontraba en recuperación por las lesiones que sufrió en aquella primera agresión, por lo que las investigaciones apuntan a que el viernes 30 de octubre llegaron a rematarla.
El segundo ataque ocurrió alrededor de las 10:31 horas, en un establecimiento de ropa ubicado en las inmediaciones de las calles Lago Tikal y De San Andrés, en la colonia Cabañas del Lago. Inicialmente, el reporte al número de emergencias 9-1-1 hizo referencia a un posible asalto a negocio con violencia, después de que vecinos escucharon aproximadamente cinco detonaciones de arma de fuego y reportaron que una mujer estaba herida, aparentemente sin signos vitales.
Sin embargo, conforme avanzaron las investigaciones se estableció que no se trató de un robo, sino de un ataque directo contra Reyna J. H.
La mujer era señalada por fuentes policiales como presunta líder de un grupo criminal dedicado a la venta y distribución de drogas en colonias del sur de la capital poblana. También se le vinculaba con diversos hechos delictivos, incluidos acontecimientos de alto impacto registrados en años recientes. Contaba con antecedentes penales.
Uno de los aspectos más relevantes que surgieron después del homicidio fue que la mujer ya había sido atacada a balazos días antes. En aquella ocasión sobrevivió y habría recibido atención médica de manera clandestina en una clínica, sin que las autoridades tuvieran conocimiento oficial de esa agresión.
La existencia de aquellas lesiones quedó al descubierto durante las diligencias ministeriales posteriores al segundo ataque. Al revisar el cuerpo, los investigadores encontraron heridas por proyectil de arma de fuego que correspondían a una agresión anterior, además de las lesiones que le provocaron la muerte.
De esta manera, se conoció que La Reina del Sur había sido blanco de dos ataques armados en menos de una semana: al primero sobrevivió, pero en el segundo fue asesinada.
El establecimiento donde ocurrió el crimen era conocido como una tienda de ropa, aunque vecinos y fuentes policiales señalaron que presuntamente funcionaba como fachada para la comercialización de drogas.
La Fiscalía General del Estado deberá esclarecer ambos ataques, identificar a los responsables y establecer quién ordenó las agresiones contra la mujer.