Un violento robo a cuentahabiente dejó como saldo la pérdida de más de 137 mil pesos en efectivo, dinero destinado al pago de nómina de una empresa textil, luego de que un trabajador fuera interceptado por un delincuente armado tras salir de una sucursal bancaria en la zona de Las Ánimas.
El afectado, identificado como Luis Bernardo, acudió alrededor de las 14:15 horas a una sucursal de BBVA ubicada en la plaza comercial Las Ánimas, donde realizó el cobro de varios cheques por un monto total de 137 mil 314.94 pesos, recurso perteneciente a la empresa Textiles Yordas & Borin SA de CV.
Tras concluir la operación, el hombre salió del banco a las 14:33 horas y se dirigió a su centro de trabajo, ubicado en la colonia San Felipe. Sin embargo, al arribar al inmueble, en la calle 34 Poniente, fue sorprendido por un sujeto que ya lo venía siguiendo.
De acuerdo con su declaración, al momento de estacionarse, un vehículo tipo Jetta de color negro se colocó detrás de él de manera sospechosa. De inmediato descendió un hombre de complexión robusta, vestido con pants negro, quien se acercó directamente a la puerta del conductor.
El delincuente abrió la puerta, lo amagó con un arma de fuego y lo golpeó en el rostro para someterlo. Bajo amenazas, le exigió que entregara el dinero que llevaba en una maleta, a lo cual la víctima accedió para evitar mayores daños.
El asaltante no solo se llevó el efectivo, sino también las llaves del vehículo (para evitar ser seguido), para después huir a bordo del automóvil negro con dirección hacia el bulevar Norte.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de utilizar el servicio de acompañamiento bancario, el cual es gratuito, confidencial y fácil de solicitar a través del número de emergencias 911.
Este mecanismo permite que elementos policiales escolten a los cuentahabientes desde el banco hacia su domicilio o lugar de trabajo, o viceversa, reduciendo significativamente el riesgo de ser víctimas de asaltos.
De haberse solicitado este apoyo, se pudo haber evitado este cuantioso robo, así como el riesgo en la integridad física de la víctima, quien además de la pérdida económica, fue agredido durante el atraco.