Un operador de tractocamión causó alarma entre transportistas y usuarios de redes sociales luego de difundir un mensaje de auxilio en grupos de WhatsApp, donde aseguraba haber recibido un balazo en la frente durante un intento de asalto ocurrido en la autopista Puebla-Córdoba.
Los hechos ocurrieron cerca de las nueve de la mañana de este viernes, en el tramo comprendido entre Acatzingo y Esperanza, una de las zonas con mayores reportes de inseguridad para el transporte de carga en el estado de Puebla.
Junto con un mensaje de voz, el conductor compartió una fotografía en la que se le observaba con una lesión sangrante en la frente. En el audio explicaba que ya había solicitado apoyo al número de emergencias 911 y que había sido atacado por delincuentes armados mientras circulaba con dirección hacia Orizaba.
De acuerdo con los reportes oficiales, el operador conducía un tractocamión blanco acoplado a una caja seca color negro cuando, al llegar al kilómetro 170 de la autopista 150D Puebla-Córdoba, una camioneta tipo pick-up de color negro se le emparejó.
Desde esa unidad, sujetos armados realizaron diversas detonaciones de arma de fuego con la aparente intención de obligarlo a detenerse para despojarlo del vehículo. Algunos proyectiles impactaron la carrocería del tractocamión.
Tras el ataque, el conductor sintió dolor y notó que sangraba de la cabeza, por lo que decidió avanzar hasta una gasolinera ubicada a la altura del kilómetro 180, donde esperó la llegada de los cuerpos de emergencia.
Al sitio acudieron paramédicos de Caminos y Puentes Federales (CAPUFE), a bordo de la unidad 120-33-9AF, además de elementos de la Policía Estatal y de la Guardia Nacional.
Luego de la valoración médica, los socorristas determinaron que el operador no había recibido un impacto directo de bala. La lesión que presentaba en la frente correspondía a un rozón provocado por esquirlas, por lo que su vida no se encontraba en riesgo.
Una vez confirmada esa situación, el trailero decidió continuar su trayecto para evitar pérdidas económicas derivadas de una denuncia formal y del retraso en la entrega de la carga.
El caso volvió a encender las alertas entre los transportistas, quienes constantemente denuncian la operación de bandas dedicadas al robo de carga en el tramo Acatzingo-Esperanza, considerado uno de los más peligrosos de la entidad.